
AUSTRALIA: ACUSARON DE 59 DELITOS A UNO DE LOS ATACANTES DEL TIROTEO EN BONDI BEACH
El acusado despertó del coma tras el ataque durante un festival judío y enfrenta cargos por asesinato, intento de homicidio y terrorismo.
La policía de Australia imputó formalmente a Naveed Akram, de 24 años, uno de los responsables del atentado ocurrido en Bondi Beach, luego de que despertara del coma inducido en el que permanecía desde el ataque. El joven fue acusado de 59 delitos, entre ellos 15 cargos por asesinato, 40 por intento de homicidio y un cargo por terrorismo.
El tiroteo se produjo durante la celebración de Hanukkah, en un festival que reunía a unas 2.000 personas en la playa de Bondi. Dos hombres armados abrieron fuego de manera indiscriminada, lo que provocó al menos 16 muertos y 29 heridos, incluidos dos efectivos policiales que intentaban controlar la situación. Uno de los atacantes, Sajid Akram, padre del acusado, murió abatido durante el operativo policial.
Tras el ataque, Naveed Akram fue detenido en estado crítico y con heridas de gravedad. La fiscalía informó que, además de los cargos por asesinato y terrorismo, enfrentará imputaciones por intento de causar lesiones corporales graves, exhibición pública de símbolos terroristas y colocación de un explosivo, en el marco de una investigación que apunta a la planificación previa del atentado.
Según detalló la policía del estado de Nueva Gales del Sur, se sostendrá ante el tribunal que el acusado incurrió en conductas destinadas a causar muertes y lesiones graves con el objetivo de promover una causa religiosa y generar temor en la comunidad. Las primeras investigaciones indican que el ataque habría estado inspirado por el Estado Islámico, organización considerada terrorista en Australia, aunque no se confirmó apoyo directo.
En los allanamientos realizados en propiedades vinculadas a Naveed Akram, las fuerzas de seguridad hallaron dos banderas artesanales del Estado Islámico dentro de un vehículo registrado a su nombre y estacionado cerca de la playa, lo que refuerza la hipótesis de un atentado premeditado. Paralelamente, la policía federal continúa analizando posibles contactos y apoyos externos.
En el plano internacional, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, negó que su país haya sido utilizado como centro de entrenamiento terrorista, luego de que se confirmara que los atacantes ingresaron el 1 de noviembre a una isla del sur del archipiélago. Por su parte, la comunidad judía australiana comenzó a organizar los funerales de las víctimas, entre ellos el del rabino Eli Schlanger, asistente de la sinagoga Chabad Bondi y padre de cinco hijos, reconocido por su labor comunitaria en Sídney.