
DENUNCIAN QUE UN POLICÍA FUE GOLPEADO POR CAMARADAS Y QUEDÓ EN COMA
El efectivo sufrió una triple fractura de mandíbula y graves lesiones en la cabeza. Su familia sostiene que la agresión fue encubierta como un accidente de moto y presentó dos denuncias.
Un oficial ayudante de la Policía de la Provincia, que cumple funciones en la Comisaría Segunda, permanece internado en terapia intensiva con pronóstico reservado tras haber sufrido severas lesiones en la cabeza y el rostro. Según denunció su familia, el efectivo habría sido agredido por otros policías en la zona oeste de la Capital, en un hecho que luego intentaron hacer pasar como un accidente de tránsito.
El episodio ocurrió el miércoles por la noche, luego de un brindis de fin de año del que participó el damnificado, identificado como Maximiliano Ponce, junto a compañeros de la dependencia policial. De acuerdo al relato de su esposa, durante la celebración se produjo un altercado con otro efectivo, conflicto que continuó posteriormente mediante llamadas telefónicas.
Según explicó, ambos acordaron encontrarse para “aclarar las cosas”, y Ponce se dirigió en motocicleta al lugar pactado. Allí, siempre de acuerdo a la denuncia, habría sido interceptado por el otro policía junto a dos agentes más, un hombre y una mujer, quienes lo habrían golpeado y dejado tendido en el lugar, con la moto estacionada, simulando un accidente.
La mujer señaló que su esposo fue hallado gravemente herido en la zona de Güemes oeste, cerca de un corralón. Indicó que fue trasladado en ambulancia al Hospital San Juan Bautista y que posteriormente fue derivado a un sanatorio privado de calle Junín, donde permanece internado en terapia intensiva. Afirmó que presenta una triple fractura de mandíbula, un golpe en la parte posterior de la cabeza y múltiples lesiones en el rostro.
La familia sostuvo que las heridas no son compatibles con una caída de moto y que los médicos coincidieron en que no presenta signos típicos de un accidente vial, como raspaduras o lesiones en el cuerpo. En ese marco, la esposa radicó una denuncia penal en la Unidad Judicial N° 5 y aseguró que tuvo dificultades para que se la recibieran, mientras reclama que el fiscal Barros Jorrat ordene medidas en la causa.
Además, denunció un segundo hecho ocurrido en el sanatorio, donde aseguró que dos policías intentaron ingresar al sector de terapia intensiva sin autorización, accediendo por el área destinada a ambulancias. Por esta situación, presentó una nueva denuncia solicitando resguardo para su esposo.
La mujer remarcó que Ponce lleva 14 años de servicio en la fuerza y que nunca había atravesado una situación similar. La causa quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar las circunstancias del hecho y la responsabilidad de los involucrados.