
LA NASA PERDIÓ CONTACTO CON MAVEN, SU SONDA CLAVE PARA ESTUDIAR LA ATMÓSFERA DE MARTE
La nave dejó de emitir señales tras una maniobra rutinaria el 6 de diciembre y la agencia investiga la causa del silencio que afecta tareas científicas y operativas.
La NASA confirmó la pérdida de comunicación con la sonda MAVEN, un orbitador que durante más de una década aportó datos esenciales para comprender la evolución de la atmósfera marciana. El contacto se interrumpió el 6 de diciembre, después de que la nave pasara detrás de Marte en una maniobra prevista dentro de su órbita. Aunque la telemetría previa mostró un funcionamiento normal, la sonda no volvió a emitir señales cuando recuperó la línea de visión con la Tierra, lo que generó preocupación en los equipos de control.
La agencia informó que continúa investigando la anomalía e intenta restablecer la comunicación. El episodio tiene impacto inmediato en las operaciones marcianas, ya que MAVEN actúa como enlace de datos para los rovers Curiosity y Perseverance. Su valor científico es igualmente decisivo: desde 2014 permitió reconstruir cómo Marte perdió gran parte de su atmósfera por efecto del viento solar, identificó mecanismos de escape de partículas, describió una extensa cola magnética e incluso observó el objeto interestelar 3I/ATLAS. La sonda ya había atravesado incidentes técnicos en el pasado, pero logró superarlos. Ahora, los especialistas analizan posibles fallas de subsistemas, modos seguros no declarados o interferencias externas, mientras aplican protocolos de recuperación. Su futuro dependerá de los resultados de estos esfuerzos.