
ACUERDO ENTRE LA ORDEN FRANCISCANA Y EL GOBIERNO PARA RESTAURAR LA MANZANA HISTÓRICA EN CATAMARCA
Firmaron una carta de intención para estudiar la puesta en valor del templo, el convento, el museo y otros espacios patrimoniales. Los franciscanos ratificaron su continuidad en la provincia.
La Orden Franciscana y el Gobierno de Catamarca avanzan en un proyecto conjunto para la restauración y puesta en valor de la histórica manzana franciscana, uno de los conjuntos patrimoniales más significativos de la provincia. La iniciativa fue confirmada por el padre Julio Bunader, guardián de la orden, quien brindó detalles sobre la firma de una carta de intención que marca el inicio formal del proceso.
Según explicó Bunader en declaraciones a El Esquiú Play, el acuerdo es el resultado de un trabajo sostenido entre la provincia franciscana de la Asunción, con sede en Buenos Aires, el gobernador Raúl Jalil, funcionarios provinciales y equipos técnicos especializados, incluidos arquitectos. El objetivo principal de esta etapa es realizar un estudio integral de cada uno de los espacios que conforman la manzana, previo a cualquier intervención concreta.
El proyecto abarca la iglesia, el museo, el antiguo claustro —considerado el más antiguo de Catamarca—, la celda del Beato Mamerto Esquiú, el convento donde reside actualmente la comunidad franciscana, el colegio Quintana y la plazoleta. De acuerdo con lo señalado por el religioso, la intención no es iniciar obras de manera inmediata, sino analizar el estado y las características de cada sector para definir cómo ponerlos en valor de forma adecuada.
Entre las prioridades identificadas se encuentra la restauración del templo, declarado Monumento Histórico Nacional, con especial atención en los techos, que presentan un notable deterioro. También se incluye la preservación de la fachada de la iglesia, de alto valor arquitectónico y atribuida al mismo autor que trabajó en la Catedral de Salta, según se indicó en el marco del proyecto.
En paralelo, se evalúa la posibilidad de ampliar los espacios abiertos al público, como la plazoleta actualmente utilizada por el colegio, con el objetivo de integrar toda la manzana como un ámbito cultural, religioso y patrimonial accesible para la comunidad. Bunader aclaró que, al tratarse de una carta de intención, cualquier obra requerirá nuevos acuerdos específicos una vez que los proyectos estén definidos.
Finalmente, el guardián franciscano buscó llevar tranquilidad ante versiones sobre un eventual alejamiento de la orden de la provincia. Aseguró que los franciscanos continuarán en Catamarca y explicó que la comunidad mantiene presencia tanto en Catamarca como en La Rioja, con una modalidad más misionera y dinámica.