
EL PRECIO DE LA CARNE AUMENTÓ CASI 70% INTERANUAL Y SUPERÓ A LA INFLACIÓN Y LOS SALARIOS
Según el IPCVA, los cortes vacunos subieron 69,8% en 2025, muy por encima del IPC del Indec y de la evolución de los ingresos públicos y privados.
El precio de la carne vacuna registró en 2025 un fuerte incremento que impacta de lleno en el consumo básico de los hogares argentinos. De acuerdo con el relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el valor de los cortes aumentó un 69,8% interanual en diciembre, una suba que más que duplicó la inflación general medida por el Indec para el mismo período.
Según los datos oficiales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló en todo 2025 un incremento del 31,5%. La diferencia entre ambos indicadores expone un encarecimiento relativo de la carne vacuna frente al resto de los bienes y servicios de la economía, con consecuencias directas sobre la canasta alimentaria.
La brecha se amplía al comparar la evolución de los precios con los ingresos. Entre enero y noviembre de 2025, los salarios del sector público aumentaron un 29,8%, mientras que los del sector privado registraron una suba del 29,1%. En ambos casos, los incrementos quedaron más de 40 puntos porcentuales por debajo del alza anual de la carne, lo que implica una pérdida concreta del poder adquisitivo en términos de consumo de alimentos proteicos.
El informe del IPCVA se elaboró a partir de relevamientos realizados durante la primera y la tercera semana de diciembre. La muestra incluyó carnicerías y supermercados del Área Metropolitana de Buenos Aires, así como puntos de venta del interior, con presencia en Córdoba y Rosario. En ese marco, se determinó que el precio promedio de la carne aumentó un 11% solo en comparación con noviembre, mientras que el acumulado entre enero y diciembre alcanzó el 65,3%.
Dentro de las categorías de hacienda, el novillito encabezó las subas mensuales con un incremento del 11,6%. Entre los cortes más consumidos, el asado lideró los aumentos en diciembre con un alza del 14,4%, seguido por el matambre, que subió 13,9%, y el vacío, con un incremento del 13,5%.
El impacto no fue homogéneo. El relevamiento mostró que los mayores aumentos se registraron en barrios de nivel socioeconómico bajo, donde la suba promedio alcanzó el 12,5%. En zonas de clase media fue del 10,5%, mientras que en barrios de mayor poder adquisitivo se ubicó en el 9,5%.
En contraste, los productos sustitutos mostraron incrementos más moderados. El pollo aumentó un 24,6% interanual y el pechito de cerdo un 21,6%, ambos por debajo de la inflación general, aunque también con impacto en el presupuesto familiar.