
EN DICIEMBRE, UNA FAMILIA NECESITÓ MÁS DE $1,3 MILLONES PARA NO SER POBRE
Según el INDEC, las canastas básica y alimentaria subieron 4,1% en diciembre y cerraron 2025 con aumentos que superaron a la inflación anual.
Una familia tipo necesitó en diciembre ingresos por $1.308.713 para no ser considerada pobre y $589.510 para no caer en la indigencia, según informó el INDEC. Los datos surgen de la evolución de la canasta básica total y la canasta básica alimentaria, que registraron en el último mes del año un incremento del 4,1%, muy por encima de la inflación mensual, y reflejaron el fuerte impacto del aumento de los alimentos sobre el costo de vida.
De acuerdo con el organismo estadístico, la canasta básica, utilizada para calcular el índice de pobreza, acumuló durante 2025 un aumento del 27,75%. En tanto, la canasta alimentaria, que sirve para estimar la indigencia, cerró el año con un alza acumulada del 31%. Ambas mediciones evidenciaron una dinámica más acelerada que la inflación general, impulsadas principalmente por los incrementos en los precios de los alimentos.
En noviembre de 2025, una familia tipo había necesitado $1.257.329 para no ser pobre y $566.364 para no caer en la indigencia. Según el mismo informe, durante ese mes la variación mensual de la canasta básica alimentaria fue del 4,1%, mientras que la canasta básica total avanzó 3,6%. En ambos casos, las subas se ubicaron por encima de la inflación de noviembre, que fue del 2,5%.
El informe también indicó que el aumento de los alimentos volvió a ser el principal factor de presión sobre las canastas. En particular, los incrementos en carnes, derivados y frutas explicaron gran parte de la suba registrada en diciembre. En la Ciudad de Buenos Aires, la canasta familiar de indigencia aumentó 3,3% y la de pobreza 3%, ambas por encima de la inflación promedio del mes, que fue del 2,7%.
En este contexto, el INDEC señaló además que para ser considerado de clase media, los ingresos de una familia tipo debieron incrementarse en noviembre en poco más de $50.000. Sin contemplar el costo del alquiler, el umbral se ubicó en $2.128.461 mensuales, frente a los $2.076.904 del mes anterior. Al sumar el gasto en vivienda, el ingreso necesario superó los $3.200.000 mensuales, lo que refleja la creciente presión que ejerce el costo de vida sobre los hogares.