
ESTADOS UNIDOS CONDENÓ A CADENA PERPETUA AL NARCO VENEZOLANO CARLOS ORENSE AZÓCAR
Un tribunal federal de Nueva York sentenció al acusado por coordinar durante años el envío de toneladas de cocaína con apoyo de militares y funcionarios del régimen venezolano vinculados al Cartel de los Soles.
La justicia federal de Estados Unidos condenó este lunes a cadena perpetua más 30 años de prisión a Carlos Eduardo Orense Azócar, uno de los principales operadores del narcotráfico venezolano. La sentencia fue dictada por un tribunal federal de Nueva York, que lo encontró culpable de conspirar para importar cientos de toneladas de cocaína al país durante años.
El fallo fue emitido por el juez Vernon S. Broderick tras un juicio de dos semanas en el que la Fiscalía presentó pruebas sobre la estructura criminal liderada por Orense Azócar y su vínculo con altos mandos militares, fuerzas de seguridad y funcionarios del régimen venezolano. El acusado fue identificado como una figura central del denominado Cartel de los Soles.
Durante el proceso judicial, el fiscal Jay Clayton sostuvo que Orense Azócar fue “uno de los traficantes de cocaína más prolíficos jamás sentenciados en este tribunal” y remarcó el “daño incalculable” causado por la distribución de estupefacientes en territorio estadounidense. La Fiscalía detalló que el acusado coordinó el envío de droga con apoyo estatal, lo que le permitió operar con altos niveles de protección e impunidad.
Según la acusación, Orense Azócar dirigía una organización criminal con base en el estado venezolano de Apure y en otras regiones fronterizas. Desde allí, organizaba el almacenamiento y transporte de grandes cargamentos de cocaína utilizando fincas y aserraderos como centros logísticos, donde ocultaba la droga en tanques subterráneos y cargamentos de madera. Estas maniobras buscaban disimular el olor del estupefaciente y eludir los controles.
La fiscal Kaylan Lasky afirmó ante el jurado que el acusado “era parte de un sistema político corrupto que permitió que su negocio de drogas prosperara”. La investigación reveló que la organización utilizaba rutas aéreas y marítimas que conectaban Venezuela con México, República Dominicana y otros destinos del Caribe, mediante aviones con transpondedores fraudulentos y lanchas rápidas.
Para garantizar el libre tránsito de los cargamentos, Orense Azócar pagaba sobornos a generales del ejército, comisionados de policía y funcionarios de inteligencia. Además, la causa expuso que la protección estatal le brindaba acceso a armamento militar, pistas clandestinas y cobertura frente a operativos oficiales.
El director de la DEA, Terrance C. Cole, afirmó que Orense Azócar “construyó un imperio sobre la base de la corrupción, el fraude y el soborno” y destacó que la sentencia reafirma la decisión de perseguir a narcotraficantes internacionales, independientemente de su poder o conexiones. El condenado permanecerá bajo custodia federal en Estados Unidos para cumplir la pena impuesta.