
ESTADOS UNIDOS DESCARTÓ UN DIÁLOGO CON IRÁN Y ADVIRTIÓ QUE “TODAS LAS OPCIONES ESTÁN SOBRE LA MESA”
Washington cuestionó los llamados al diálogo del régimen iraní durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, marcada por las denuncias de represión y miles de muertes en las protestas.
Estados Unidos rechazó este jueves los llamados al diálogo formulados por Irán y sostuvo que la conducta del régimen demuestra lo contrario. La posición fue expresada por el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU centrada en la creciente violencia contra manifestantes en territorio iraní, que se extiende desde hace casi tres semanas.
Durante su intervención, Waltz afirmó que más de 3.000 personas murieron como consecuencia de la represión de las protestas antigubernamentales y aseguró que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene una postura firme frente a la situación. “Todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre”, advirtió, al tiempo que sostuvo que el mandatario estadounidense “es un hombre de acción” y no de declaraciones sin consecuencias.
El embajador acusó al régimen iraní de gobernar mediante la represión, la violencia y la intimidación, y de desestabilizar Oriente Medio durante décadas. En ese sentido, afirmó que, pese a las declaraciones oficiales de Teherán sobre una supuesta voluntad de diálogo, las acciones en el terreno evidencian lo contrario. Waltz instó a la comunidad internacional a respaldar al pueblo iraní y a poner fin a lo que describió como el abandono y la opresión que sufre la población.
En respuesta, el representante permanente adjunto de Irán ante la ONU, Gholamhossein Darzi, advirtió que su país responderá de manera “decisiva” ante cualquier agresión directa o indirecta, conforme al derecho internacional. Darzi rechazó las acusaciones formuladas por Estados Unidos, atribuyó la muerte de manifestantes a acciones del Estado Islámico y sostuvo que las protestas fueron inicialmente pacíficas, pero luego, según afirmó, fueron infiltradas por grupos armados organizados.
El diplomático iraní también acusó a Estados Unidos de promover disturbios violentos dentro de Irán y de actuar en coordinación con Israel para arrastrar a Washington a un nuevo conflicto regional. Otras delegaciones, como la de Francia, señalaron durante la sesión que solo el pueblo iraní debe decidir su destino, aunque coincidieron en la necesidad de denunciar la violencia y la represión.
Las protestas, impulsadas por el deterioro de la situación económica, dejaron un número de víctimas aún incierto. Organizaciones como IHRNGO estiman que la cifra de muertos supera los 3.400. En este contexto, Trump no descartó el uso de la fuerza militar si el régimen iraní continúa reprimiendo a los manifestantes, mientras la ONU reiteró su rechazo a una eventual intervención armada.