
NUEVOS ESTUDIOS VINCULAN EL CONSUMO DIARIO DE TÉ CON MAYOR LONGEVIDAD Y MENOR RIESGO DE ENFERMEDADES
Una revisión científica realizada por investigadores de Estados Unidos y China asoció beber té todos los días con beneficios cardiovasculares y menor riesgo de diabetes y algunos tipos de cáncer.
El consumo diario de té se asocia con una menor mortalidad prematura y una mayor expectativa de vida, según una revisión de estudios científicos publicada recientemente en la revista Beverage Plant Research. El trabajo fue realizado por investigadores de Estados Unidos y China, quienes analizaron décadas de evidencia disponible sobre el impacto de esta bebida en la salud humana.
La revisión estuvo a cargo de Mingchuan Yang y su equipo del Instituto de Investigación del Té de la Academia de Ciencias Agrícolas de China, junto con Chung Yang, de la Escuela de Farmacia Ernest Mario de la Universidad Estatal de Nueva Jersey. Según los autores, la evidencia más sólida de los efectos beneficiosos del té se observa en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
El análisis incluyó ensayos clínicos y grandes estudios poblacionales realizados en humanos, con el objetivo de diferenciar los resultados comprobados en personas de los obtenidos en modelos animales o de laboratorio. Los investigadores evaluaron el impacto del té sobre enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la obesidad y distintos tipos de cáncer, además de explorar si los beneficios varían según la cantidad y el tipo de té consumido.
Entre los hallazgos principales, un metaanálisis de 38 cohortes indicó que beber entre 1,5 y 2 tazas de té por día se asocia con una reducción de la mortalidad total, cardiovascular y por cáncer. De acuerdo con el estudio, el mayor beneficio se observó con un consumo de dos tazas diarias. En el caso del cáncer, la asociación fue más consistente para los tumores de boca, colon y pulmón en mujeres.
Los autores señalaron que el té contribuye a reducir la absorción de grasas, los niveles de colesterol LDL y la presión arterial, además de mejorar la salud de los vasos sanguíneos. Otros estudios incluidos en la revisión sugieren que consumir entre tres y cuatro tazas diarias se vincula con un menor riesgo de diabetes tipo 2, aunque se registraron resultados dispares según la región analizada.
La revisión también abordó posibles riesgos. Los investigadores advirtieron que el té puede contener residuos de plaguicidas, metales pesados, microplásticos o flúor, aunque aclararon que, en los niveles detectados en la infusión, el consumo regular no representaría un riesgo para la salud. También señalaron que el té puede reducir la absorción de hierro y que las versiones industrializadas con azúcar o aditivos pueden disminuir sus efectos beneficiosos.
Como conclusión, el equipo sostuvo que el té es una bebida saludable para la mayoría de las personas, siempre que se consuma con moderación, sin azúcar ni aditivos, y priorizando productos de calidad.