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REALIZAN EL PRIMER BYPASS CORONARIO SIN CIRUGÍA ABIERTA MEDIANTE UNA TÉCNICA MÍNIMAMENTE INVASIVA

Especialistas de Estados Unidos lograron redirigir el flujo sanguíneo del corazón sin abrir el tórax, en un paciente que no podía someterse a procedimientos convencionales.

REALIZAN EL PRIMER BYPASS CORONARIO SIN CIRUGÍA ABIERTA MEDIANTE UNA TÉCNICA MÍNIMAMENTE INVASIVA

Especialistas de Estados Unidos lograron redirigir el flujo sanguíneo del corazón sin abrir el tórax, en un paciente que no podía someterse a procedimientos convencionales.

Un equipo de especialistas del Institutos Nacionales de la Salud y de la Universidad de Emory realizó con éxito el primer bypass coronario mínimamente invasivo sin necesidad de abrir el tórax del paciente. La intervención se llevó a cabo en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre y tuvo como protagonista a un hombre de 67 años cuya condición médica y anatomía descartaban cualquier alternativa quirúrgica tradicional.

El procedimiento permitió ofrecer una solución a un caso complejo de obstrucción de la arteria coronaria izquierda, asociado al fallo de una válvula aórtica bioprotésica con acumulación de calcio. La ubicación de la arteria afectada hacía inviable el abordaje estándar, ya que existía riesgo de bloqueo del flujo sanguíneo durante una intervención convencional. Frente a ese escenario, el equipo recurrió a una técnica innovadora denominada VECTOR, que posibilita crear una nueva vía para la sangre sin fracturar el esternón ni abrir la pared torácica.

Según se detalló, la técnica se basa en el uso del sistema vascular del propio cuerpo. Los médicos introdujeron catéteres a través de los vasos sanguíneos de las piernas y guiaron un alambre especial desde la aorta hasta la arteria coronaria comprometida. A partir de ese recorrido, lograron establecer una línea continua que permitió colocar un injerto y redirigir el flujo sanguíneo por una vía completamente nueva, reforzada con stents en los puntos de acceso.

Adam Greenbaum, médico de Emory, explicó que el paciente presentaba un amplio historial de intervenciones previas y enfermedad vascular, lo que excluía por completo la cirugía a corazón abierto. En ese contexto, destacó la relevancia de contar con una alternativa mínimamente invasiva para casos considerados de alto riesgo o directamente inoperables por métodos tradicionales.

El caso fue publicado en la revista científica Circulation: Cardiovascular Interventions y representa la primera aplicación exitosa de la técnica VECTOR en humanos. A los seis meses de la intervención, el paciente no presentó signos de obstrucción ni complicaciones asociadas al procedimiento, según informaron los investigadores.

Los especialistas señalaron que este avance abre la posibilidad de aplicar el método en otros escenarios complejos, especialmente en pacientes cuyo historial médico impide recurrir a cirugías cardíacas convencionales. Las próximas etapas de investigación buscarán evaluar la eficacia y seguridad de la técnica en un número mayor de casos.

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