
TRUMP AFIRMÓ QUE EL GOBIERNO CUBANO “ESTÁ AL BORDE DE CAER” TRAS LA CRISIS VENEZOLANA
El presidente de Estados Unidos vinculó la situación de Cuba con la pérdida del respaldo político y energético de Venezuela y descartó, por ahora, una acción militar directa contra la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el régimen cubano “está al borde de caer” y relacionó la situación política y económica de la isla con los recientes acontecimientos en Venezuela. Las declaraciones fueron realizadas tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Consultado por el comentarista Hugh Hewitt sobre las consecuencias regionales de la ofensiva en Venezuela, Trump sostuvo que el actual escenario en Cuba está directamente vinculado a la pérdida de apoyo económico y político que La Habana recibía desde Caracas. Según explicó, ese respaldo fue clave durante décadas, en particular en materia de suministros energéticos, y su interrupción habría debilitado de manera significativa la estabilidad del gobierno cubano.
El mandatario estadounidense evitó formular amenazas explícitas de una intervención militar directa contra Cuba. No obstante, subrayó que la situación interna del país caribeño es “delicada” y afirmó que el sistema de gobierno “está pendiendo de un hilo”. En ese sentido, sostuvo que sin el sostén venezolano, Cuba enfrenta presiones internas y externas que podrían acelerar cambios en su estructura de poder.
La relación entre Cuba y Venezuela se remonta a principios de los años 2000, cuando ambos países establecieron acuerdos de cooperación política y económica. Entre esos convenios se incluyeron envíos de petróleo desde Caracas hacia La Habana a cambio de servicios profesionales y apoyo diplomático. De acuerdo con Trump, el colapso político venezolano tras la captura de Maduro habría reducido de forma considerable los ingresos y el respaldo estratégico de Cuba.
Las declaraciones del presidente estadounidense se producen en un contexto de tensión diplomática entre Washington y La Habana. Durante el último año, Estados Unidos aplicó sanciones económicas y restricciones adicionales con el objetivo de presionar al gobierno cubano para que modifique su postura regional.
Desde Cuba, las autoridades rechazaron las afirmaciones de Trump y las calificaron como intentos de desestabilización. Funcionarios del gobierno cubano señalaron que el país continuará defendiendo su modelo político y describieron el escenario actual como una etapa de “intensificación de la presión” por parte de Estados Unidos, especialmente tras los recientes hechos ocurridos en Venezuela.
Analistas internacionales indicaron que la combinación de presión económica, aislamiento diplomático y pérdida de apoyos clave representa un desafío significativo para el gobierno cubano, aunque advirtieron que un eventual colapso de un régimen con décadas en el poder no constituye un proceso inmediato.