
UN JOVEN MURIÓ TRAS SER GOLPEADO POR UNA PATOTA EN UNA PELEA CALLEJERA EN MERLO
La víctima, de 29 años, falleció luego de permanecer internada cuatro días tras recibir un botellazo en la cabeza. La causa fue caratulada como homicidio y hay un detenido.
Un violento episodio ocurrido en el partido bonaerense de Merlo derivó en la muerte de un hombre de 29 años que fue brutalmente atacado por una patota durante una pelea callejera. La víctima, Maximiliano Nicolás Balbuena, murió días después de recibir una golpiza a plena luz del día, en un hecho que generó conmoción entre familiares y vecinos.
El ataque ocurrió el 31 de diciembre en la intersección de las calles Ramón Freyre y Gregorio Matorras, en el barrio Matera. Según la investigación, el episodio comenzó como una discusión que escaló rápidamente hasta convertirse en una agresión colectiva. Balbuena fue golpeado por varias personas y recibió un botellazo en la cabeza que le provocó un derrame cerebral, sin posibilidad de defenderse.
Tras el ataque, la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Héroes de Malvinas, donde permaneció internada en terapia intensiva durante cuatro días. A pesar de los esfuerzos médicos, falleció el domingo por la mañana como consecuencia de las graves lesiones sufridas.
Balbuena era padre de un niño de cinco años y estaba en pareja desde hacía más de seis años. Aficionado al Turismo Carretera, solía concurrir a distintos autódromos para trabajar y compartir tiempo con amigos, quienes lo conocían por el apodo de “abuelo”. En los últimos días, familiares y allegados realizaron una marcha por el barrio para reclamar justicia, portando carteles con su imagen.
La causa fue caratulada como homicidio y quedó a cargo del fiscal Fernando Siquier Rodríguez, titular de la UFI N.º 6 de Morón, quien ordenó la autopsia para establecer con precisión la causa de la muerte. La investigación se apoya en testimonios de testigos y en registros audiovisuales del ataque, que fueron incorporados al expediente.
En el marco de la causa, la Policía detuvo a Fabián Eduardo Ahumada Romero, de 56 años y nacionalidad chilena, señalado como uno de los presuntos agresores. En paralelo, la Justicia continúa con las tareas para identificar y capturar al menos a otro involucrado en el ataque, que permanece prófugo.