
UNA ONG ADVIERTE SOBRE CASI 2.000 MUERTOS EN IRÁN TRAS MÁS DE DOS SEMANAS DE PROTESTAS
La organización HRANA reportó un fuerte aumento de víctimas fatales y más de 10.700 detenidos mientras continúan las manifestaciones y se profundiza la tensión internacional.
La crisis política y social en Irán alcanzó este martes un nuevo nivel de gravedad. La organización Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, informó que alrededor de 2.000 personas murieron como consecuencia de la represión de las protestas que se desarrollan en todo el país desde hace 16 días. La cifra representa un salto significativo respecto del balance anterior, que registraba unos 500 fallecidos.
Según el informe difundido por la ONG, al menos 10.721 personas fueron detenidas durante manifestaciones registradas en 606 localidades de las 31 provincias iraníes. Entre las víctimas fatales se identificaron al menos nueve niños, un dato que incrementó la preocupación y el impacto internacional por la magnitud de la violencia ejercida durante los operativos de seguridad.
La dimensión real de los hechos resulta difícil de verificar debido a la interrupción del acceso a internet y de las comunicaciones telefónicas dispuesta por las autoridades iraníes, lo que limita el monitoreo independiente. En ese contexto, la cadena BBC difundió imágenes en las que se observan unas 180 bolsas para cadáveres frente a una morgue en Teherán, un registro que reforzó la alarma sobre la situación en la capital.
En paralelo, continúan circulando en redes sociales videos que muestran a miles de personas marchando en distintas ciudades al grito de “¡Muerte al dictador!”, en abierta oposición al régimen. En varias de esas grabaciones se observa a las fuerzas de seguridad disparando contra los manifestantes. Las protestas se iniciaron el 28 de diciembre, tras un nuevo aumento del costo de vida y una fuerte devaluación del rial que profundizaron la crisis económica.
La escalada también generó repercusiones externas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alentó públicamente las protestas y endureció su discurso contra el régimen iraní. Desde Teherán, en tanto, el Gobierno denunció una conspiración extranjera. El jefe de la Policía de Seguridad Pública, Seyed Majid Feiz Jafari, informó la detención de 297 personas a las que vinculó con Israel y Estados Unidos, y sostuvo que los operativos dejaron dos muertos y 17 heridos, en un intento por justificar la represión en curso.