
YERBATEROS DE MISIONES RECLAMAN POR LA DESREGULACIÓN DE PRECIOS Y ADVIERTEN SOBRE UN POSIBLE TRACTORAZO
Productores alertaron por la caída de la rentabilidad y cuestionaron la falta de definiciones del Gobierno. Advirtieron que, sin una recomposición del precio de la hoja verde, podrían retomar las protestas.
La crisis de rentabilidad volvió a generar tensión en el sector yerbatero. Productores y dirigentes cooperativos de Misiones se reunieron en Posadas con el nuevo presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, y advirtieron que, si no hay una recomposición de precios en el corto plazo, el conflicto podría escalar nuevamente con medidas de fuerza, incluida la posibilidad de un tractorazo.
El encuentro se realizó en la sede del INYM y fue calificado como “ameno” por los participantes, aunque dejó planteadas fuertes preocupaciones. Solo cuatro de las doce asociaciones de productores de la provincia estuvieron representadas, lo que generó malestar entre los chacareros, que cuestionaron la convocatoria limitada y reclamaron una reunión ampliada con toda la cadena yerbatera.
Durante la reunión, los productores presentaron un petitorio de siete puntos. Entre los principales reclamos se incluyeron la mejora del precio de la hoja verde, la restitución de facultades del INYM recortadas tras la desregulación, la continuidad del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, el sostenimiento de los controles de calidad, la permanencia del registro de productores y la garantía del pago de becas estudiantiles. Sin embargo, el eje central fue la pérdida de rentabilidad.
Según expusieron los referentes del sector, la última zafra cerró con valores inferiores a los $300 por kilo de hoja verde puesta en secadero, mientras que el costo de producción ronda los $430, sin margen de ganancia. Esa brecha, que se mantiene desde hace más de dos años, dejó a numerosos productores en una situación crítica, con dificultades para sostener la actividad y planificar nuevas campañas.
Correa, recientemente designado al frente del organismo, afirmó que se encuentra en una etapa de diagnóstico y que está interiorizándose en el funcionamiento del INYM. También aseguró que no tiene previsto desmantelar el área de controles de calidad, uno de los puntos más sensibles para el sector. No obstante, la falta de definiciones concretas profundizó la incertidumbre entre los productores.
El conflicto remite a antecedentes históricos del sector. El INYM fue creado en 2002 tras un prolongado acampe de productores en Posadas, luego de una etapa de desregulación que había provocado un fuerte derrumbe de los precios. En la actualidad, una nueva liberalización impulsada a fines de 2023 volvió a presionar a la baja el valor que reciben los chacareros, mientras el precio de la yerba en góndola continuó en alza.
En ese contexto, con un organismo que estuvo acéfalo durante más de dos años y una conducción que recién comienza, el sector yerbatero vuelve a debatirse entre la negociación y la protesta, con la amenaza de un nuevo tractorazo como telón de fondo.