
CRECE LA POLÉMICA POR LAS POLÍTICAS MIGRATORIAS DE TRUMP
Más de 3.800 niños fueron detenidos por el sistema migratorio estadounidense desde 2025. Legisladores demócratas denuncian condiciones inhumanas en los centros de detención y un esquema que beneficia a empresas privadas.
Las políticas migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump generaron una creciente polémica en Estados Unidos tras conocerse que, desde comienzos de 2025, al menos 3.800 menores de 18 años fueron detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). De ese total, más de 600 niños fueron alojados en albergues federales, mientras numerosas familias permanecieron encarceladas durante redadas que, en muchos casos, superaron el límite legal de 20 días para la detención infantil.
De acuerdo con los datos difundidos, la población total bajo custodia de ICE superó las 70.000 personas hacia fines de 2025. El 73% de los detenidos no posee antecedentes penales, un dato que contradice las promesas electorales del exmandatario, quien había asegurado que las deportaciones estarían dirigidas exclusivamente a criminales.
La situación provocó conmoción en distintos estados del país, con denuncias de persecución, maltrato y graves abusos contra inmigrantes y ciudadanos estadounidenses. Uno de los focos principales se localiza en el estado de Minnesota, particularmente en las ciudades de Minneapolis y Saint Paul, donde se registraron protestas masivas frente a la actuación de las fuerzas migratorias.
Uno de los casos que generó mayor impacto fue el de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años que fue detenido junto a su padre el 20 de enero y trasladado al Centro de Detención Dilley, en Texas. Ambos permanecieron privados de su libertad hasta el 1 de febrero, cuando fueron liberados tras la movilización social y la intervención del congresista demócrata Joaquin Castro, luego de que un juez federal ordenara su excarcelación.
Tras visitar el centro Dilley, Castro expresó su preocupación por la situación de los menores detenidos, entre ellos un bebé de dos meses. Denunció que los niños “son tratados como prisioneros”, con alimentación deficiente, falta de atención médica y enfermedades recurrentes como gripe, tuberculosis y malnutrición. Además, la Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles documentó abusos y acosos sexuales en los centros de detención, con unas 10.000 denuncias registradas en un año y demoras prolongadas en las investigaciones.
El informe también advierte que el Congreso aprobó una ley presupuestaria que asigna 45.000 millones de dólares para la construcción de nuevos centros de detención. La mayoría de estas instalaciones están en manos privadas y generan importantes beneficios económicos, en un sistema donde el 86% de los inmigrantes detenidos permanece en establecimientos gestionados por empresas, cuyas ganancias se duplicaron desde mediados de 2025.