
TRES ESCAPADAS CERCA DE NUEVA YORK PARA DISFRUTAR LA NIEVE Y EL PAISAJE INVERNAL
New Paltz, Hunter y Lake Placid ofrecen actividades de invierno, entornos naturales y propuestas para familias a pocas horas de la ciudad.
La temporada de nieve transforma distintos puntos del estado de Nueva York y convierte a varios pueblos cercanos en alternativas para quienes buscan salir de la rutina urbana. Rodeados de bosques, montañas y lagos, estos destinos combinan deportes invernales, senderos naturales y escenarios ideales para la fotografía, con opciones accesibles desde la ciudad.
Uno de ellos es New Paltz, reconocido por su entorno montañoso y actividades al aire libre. Entre sus principales atractivos se encuentra el Mohonk Preserve, con más de 177 kilómetros de senderos en la región de los Catskill. También destaca el Historic Huguenot Street, donde se conservan edificaciones del siglo XVII en un área de cuatro hectáreas, y el Mohonk Mountain House, un castillo victoriano emplazado en 16.000 hectáreas de bosque. Desde Nueva York se accede por la autopista I-87 hacia el norte, salida 18, en un trayecto estimado de una hora y cuarenta minutos.
Hunter, en el condado de Greene, dentro de la región de los Catskills, es otro polo de actividades invernales. En invierno se practican esquí, snowboard y tubing, mientras que en otras estaciones se suman senderismo y ciclismo de montaña. Hunter Mountain es uno de los principales atractivos y empleadores de la zona. También sobresalen Kaaterskill Falls y rutas como Devil’s Path y Escarpment Trail. Desde Manhattan, el viaje en automóvil demanda entre dos y dos horas y media por la I-87 hasta la salida 20.
Más al norte, Lake Placid, en el condado de Essex y la región de los Adirondacks, es un destino asociado al turismo de invierno. Fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1932 y 1980. Allí se pueden realizar esquí alpino, esquí de fondo, snowboard y paseos en trineo. La cercana Whiteface Mountain ofrece pistas para distintos niveles y el Olympic Center dispone de patinaje sobre hielo. El acceso desde Nueva York por la I-87 y la ruta NY-73 demanda entre cinco y cinco horas y media.