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UN ESTUDIO VINCULA LA MICROBIOTA INTESTINAL CON UNA MEJOR RESPUESTA INMUNE EN PERSONAS CON VIH

La investigación, publicada en Nature Microbiology y liderada por el Instituto Weizmann, indica que ciertas bacterias favorecen la actividad de las células T CD4 en etapas tempranas de la infección.

UN ESTUDIO VINCULA LA MICROBIOTA INTESTINAL CON UNA MEJOR RESPUESTA INMUNE EN PERSONAS CON VIH

La investigación, publicada en Nature Microbiology y liderada por el Instituto Weizmann, indica que ciertas bacterias favorecen la actividad de las células T CD4 en etapas tempranas de la infección.

Una investigación publicada este lunes en la revista Nature Microbiology determinó que las bacterias intestinales cumplen un papel clave en el fortalecimiento del sistema inmunitario de personas que conviven con VIH. El estudio fue liderado por el Instituto de Ciencias Weizmann de Israel y señala que determinadas variaciones en la microbiota pueden contribuir a mejorar la respuesta del organismo frente a infecciones.

El hallazgo cobra relevancia debido a que el VIH ataca directamente a las células T CD4, esenciales para la defensa inmunológica. Según el trabajo, gran parte del daño provocado por el virus ocurre en el intestino, órgano que funciona como reservorio viral incluso cuando el tratamiento antiviral logra suprimir su presencia en sangre.

Para analizar el vínculo, los investigadores estudiaron la microbiota de personas con VIH en Israel y Etiopía y la compararon con la de voluntarios sanos. Posteriormente, transfirieron esas bacterias a ratones para observar su comportamiento. Los resultados mostraron que las bacterias provenientes de pacientes en etapas tempranas del virus aumentaron las células T CD4 en los animales y mejoraron su capacidad para combatir patógenos. En cambio, las bacterias de personas con cuadros avanzados no presentaron el mismo efecto.

De acuerdo con los científicos, los cambios inmunológicos generados por el virus también modifican la composición bacteriana intestinal. A partir de estos datos, el estudio plantea la posibilidad de desarrollar terapias que actúen sobre el microbioma mediante dietas específicas, probióticos o tratamientos dirigidos. Estas alternativas podrían funcionar como complemento en contextos donde el acceso a medicamentos antivirales de última generación es limitado.

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