
ESPAÑA DESMIENTE A LA CASA BLANCA Y NIEGA HABER ACEPTADO COOPERACIÓN MILITAR CON ESTADOS UNIDOS
El Gobierno de Pedro Sánchez rechazó las declaraciones de Washington sobre una supuesta coordinación militar. El canciller José Manuel Albares aseguró que “no se ha producido ninguna conversación”.
La Casa Blanca aseguró que España aceptó cooperar militarmente con Estados Unidos, pero el Gobierno de Pedro Sánchez desmintió esa versión y afirmó que no hubo conversaciones en ese sentido. La portavoz presidencial estadounidense, Karoline Leavitt, sostuvo en una rueda de prensa que el Ejecutivo español había aceptado colaborar con el Ejército norteamericano en las últimas horas.
Durante su declaración, Leavitt afirmó que el Gobierno español había escuchado “alto y claro” el mensaje del presidente Donald Trump y que las fuerzas estadounidenses ya se encontraban coordinando con sus homólogos en España. Sus palabras se produjeron en el quinto día de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las declaraciones de la Casa Blanca se dieron además pocas horas después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, acusara a España de poner “en riesgo la vida de los estadounidenses” por negarse a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas al conflicto con Irán.
Frente a esas afirmaciones, el Ejecutivo español negó de forma categórica cualquier cambio en su postura. Fuentes de La Moncloa aseguraron que España no aceptó cooperar militarmente con Estados Unidos y remarcaron que “no se ha producido ninguna conversación” sobre ese tema.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también rechazó públicamente la versión estadounidense. En una entrevista en el programa “Hora 25” de la Cadena SER afirmó: “Lo desmiento tajantemente. La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y el uso de nuestras bases no ha cambiado ni una coma”.
Albares recordó que el uso de las bases militares está regulado por un acuerdo bilateral entre ambos países y señaló que cualquier operación debe ajustarse a ese marco jurídico. Además, reiteró que la posición del Gobierno español frente al conflicto es de rechazo a la guerra y subrayó que España “es un país soberano e independiente que toma sus decisiones”.