
LA JUSTICIA DECRETÓ LA QUIEBRA DE GARBARINO Y ORDENÓ EL CIERRE DE LA EMPRESA
El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 dispuso el cese inmediato de actividades y la liquidación de activos tras el fracaso del proceso de salvataje.
La Justicia Comercial decretó la quiebra de la cadena de electrodomésticos Garbarino luego de determinar que no existen condiciones para sostener el concurso preventivo iniciado en noviembre de 2021. La decisión fue tomada por el juez Fernando D’Alessandro, titular del Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, tras el fracaso del mecanismo de “cramdown” o salvataje, instancia en la que no se presentaron propuestas de compra ni planes de pago para reestructurar la deuda de la empresa.
La resolución judicial establece el cese inmediato de las actividades y el inicio del proceso de liquidación de los activos para conformar la masa de fondos destinada a los acreedores. En ese marco, la sindicatura deberá realizar el inventario de bienes estratégicos, entre ellos las marcas Garbarino y Compumundo, además de las unidades productivas Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Tierra del Fuego y actualmente en estado de “parálisis total”.
La caída de la empresa se profundizó durante la gestión de Carlos Rosales. La cadena, que llegó a contar con 200 sucursales y unos 4.500 empleados en todo el país, había reducido su operación a apenas tres locales antes de la decisión judicial, en medio de una crisis financiera que se agravó durante la pandemia de COVID-19.
El proceso de quiebra también alcanza a otras unidades de negocio del grupo, como la financiera Fiden y la agencia Garbarino Viajes, cuya quiebra había sido decretada el año pasado. Además, el juzgado mantuvo la inhibición general de bienes de la sociedad para evitar la disposición de recursos durante el proceso de liquidación.
En el caso de Compumundo, la Justicia aplicó el mismo criterio de liquidación tras varios intentos fallidos de venta. El tribunal recordó que en 2021 una subasta pública por el 51% del paquete accionario de esa unidad quedó desierta. Con la sentencia firme, se cierra uno de los procesos judiciales más prolongados del sector retail en el país.