
ACUERDO EN EL CONGRESO DE EE.UU. PARA DESTRABAR LA FINANCIACIÓN DE SEGURIDAD NACIONAL
Los republicanos impulsan un plan de doble vía para reabrir el Departamento de Seguridad Nacional y postergar los fondos para control migratorio.
Los líderes republicanos del Congreso de Estados Unidos anunciaron un acuerdo para poner fin al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que se extiende desde hace 47 días. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, presentaron una estrategia que busca restablecer la financiación del organismo en dos etapas.
El plan contempla, en primer lugar, aprobar una ley de financiamiento que cubra la mayor parte del DHS, excluyendo al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza (CBP). En paralelo, estas agencias serían financiadas mediante un proyecto de reconciliación presupuestaria que los republicanos esperan definir antes del 1 de junio, plazo fijado por el presidente Donald Trump.
El anuncio implica un cambio de postura de Johnson, quien días antes había rechazado el acuerdo bipartidista aprobado por el Senado. La alternativa impulsada por la Cámara, que proponía financiar todo el departamento por 60 días, no prosperó en el Senado, donde fue rechazada por los demócratas.
El cierre del DHS comenzó el 14 de febrero, tras un operativo migratorio en Mineápolis en el que murieron dos ciudadanos estadounidenses. Desde entonces, los demócratas condicionaron la aprobación de fondos a la introducción de cambios en las políticas de deportación.
La falta de financiamiento afectó especialmente a la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), cuyos trabajadores estuvieron semanas sin cobrar, lo que generó demoras en aeropuertos. La situación empezó a normalizarse tras una orden ejecutiva de Trump para pagar los salarios atrasados.
El acuerdo también busca recomponer la relación entre Johnson y Thune, que se había deteriorado tras el rechazo inicial de la Cámara al plan del Senado. Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencias dentro del propio bloque republicano y no garantiza el respaldo demócrata, por lo que su aprobación definitiva aún presenta incertidumbres.