
EL PAPA LEÓN XIV PIDIÓ RETOMAR EL DIÁLOGO ENTRE ESTADOS UNIDOS E IRÁN TRAS SU GIRA POR ÁFRICA
El pontífice llamó a priorizar la paz y cuestionó el uso de la violencia en conflictos internacionales. También abordó migraciones, moral y desigualdades.
El papa León XIV concluyó su gira por África con un llamado a reactivar el diálogo entre Estados Unidos e Irán, en el marco de una conferencia de prensa brindada durante el vuelo de regreso a Roma. El pontífice recorrió 18.000 kilómetros por cuatro países y formuló sus definiciones ante los periodistas que lo acompañaron, pocas horas antes de aterrizar.
Durante su intervención, insistió en la necesidad de avanzar hacia una “nueva cultura de paz” y cuestionó el recurso a la violencia en los conflictos internacionales. “Como pastor no puedo estar a favor de la guerra”, afirmó, y sostuvo que el eje debe centrarse en promover valores sin provocar la muerte de inocentes. También señaló que “se tiende a resolver todo con la violencia y con la guerra”, y advirtió sobre sus consecuencias.
El Papa condenó además la pena de muerte, al referirse a ejecuciones recientes en Irán. “Condeno que se quite la vida a las personas. Condeno la pena de muerte”, expresó, al tiempo que reafirmó la necesidad de respetar la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
En otro tramo, abordó la problemática de las migraciones y cuestionó el rol de los países del hemisferio norte. Planteó interrogantes sobre la falta de respuestas frente a quienes buscan mejores condiciones de vida y advirtió sobre las desigualdades que impulsan estos movimientos. En relación con África, criticó una lógica extractiva que, según indicó, beneficia a otras naciones a partir de sus recursos.
También se refirió a debates internos de la Iglesia, al señalar que la discusión pública suele centrarse en cuestiones sexuales, en detrimento de temas como la justicia, la igualdad y la libertad religiosa. En ese contexto, sostuvo que la Iglesia no respalda la formalización de bendiciones en situaciones irregulares, aunque todas las personas pueden recibirlas.
Finalmente, defendió la postura de neutralidad del Vaticano en su relación con distintos gobiernos y remarcó que existe un trabajo no visible orientado a promover causas humanitarias. Como síntesis de su mensaje, evocó la imagen de un niño libanés muerto en un conflicto armado, como reflejo de las consecuencias de la violencia.