
EL PRECIO DEL DIÉSEL SE DISPARA EN CALIFORNIA Y PRESIONA SOBRE COSTOS Y CONSUMO
El combustible alcanzó valores récord en San Francisco y genera impacto en la logística, los precios y la actividad económica.
El precio del diésel en California registró un fuerte aumento y alcanzó un récord de hasta 8 dólares por galón en San Francisco, en una escalada que impacta de forma directa en el costo de vida y en la economía del estado. Según datos difundidos este 6 de abril, el valor promedio llegó a 7,67 dólares, lo que representa un incremento del 97 % en un mes.
El aumento contrasta con la tendencia nacional, donde los precios mostraron una evolución más estable. Mientras en California los valores casi se duplicaron en pocas semanas, a nivel país el incremento fue mínimo e incluso algunas regiones registraron descensos en el mismo período.
Entre los factores que explican esta suba se destacan las limitaciones logísticas y regulatorias del estado. California no cuenta con oleoductos directos y depende del abastecimiento por barco, tren o camión. A esto se suma un número reducido de refinerías y regulaciones ambientales estrictas, que incrementan la vulnerabilidad ante cambios en la oferta.
El impacto se traslada a la cadena de distribución y a distintos sectores productivos. Desde el transporte de mercancías hasta la comercialización de alimentos, el encarecimiento del combustible repercute en los precios finales de bienes esenciales. Organizaciones del sector advierten que estos aumentos podrían reflejarse con mayor fuerza en los supermercados durante los próximos meses.
El esquema impositivo también influye en el escenario. El diésel soporta un impuesto del 13 %, muy por encima del 2,25 % aplicado a la gasolina. Este diferencial alimenta el debate político sobre la carga fiscal y su efecto en el precio final, en un contexto donde pequeñas empresas y trabajadores enfrentan mayores costos operativos.
La suba del diésel, impulsada por factores estructurales y regulatorios, configura un escenario de presión inflacionaria en productos básicos y expone tensiones en el funcionamiento de la economía californiana.