
INVESTIGACIÓN APUNTA A ERRORES HUMANOS EN EL ACCIDENTE DEL HÉRCULES C-130 EN PUTUMAYO
Las conclusiones preliminares señalan fallas en el cálculo del peso y la operación de despegue. La tragedia dejó 69 muertos y 54 heridos.
A un mes del accidente del avión Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, en Putumayo, las primeras conclusiones de la investigación indican que el siniestro habría sido causado por fallas humanas durante la preparación del vuelo. El hecho dejó 69 uniformados fallecidos y 54 personas heridas, y generó un fuerte impacto en las Fuerzas Militares.
Según fuentes oficiales, la tripulación habría cometido errores en el cálculo del peso total de la aeronave y en la evaluación de la distancia disponible en la pista, factores clave para una maniobra de despegue. El avión operó desde una pista de 1.200 metros, considerada reducida para este tipo de aeronaves, lo que condiciona la aceleración y la capacidad de elevación.
A este escenario se habría sumado la presión por despegar antes de un posible cambio en las condiciones meteorológicas. La premura operativa, combinada con los cálculos equivocados, aparece como la principal hipótesis que explica lo ocurrido en esta etapa preliminar de la investigación.
Los análisis también se concentraron en el momento del despegue, una fase crítica del vuelo en la que la aeronave tiene menor margen de maniobra. Según los primeros datos, la falla se habría producido pocos segundos después de iniciado el ascenso.
El avión accidentado, identificado como el 1016, tenía seis años de operación, contaba con certificación de vuelo vigente y había recibido mantenimientos. Este dato refuerza la hipótesis de que el origen del accidente no estaría vinculado a una falla mecánica estructural, sino a factores humanos y operacionales. En la investigación participan equipos técnicos del fabricante Lockheed Martin, de la empresa Rolls-Royce y del operador logístico TC