
PREOCUPACIÓN EN TIERRA DEL FUEGO POR EL CIERRE DE UNA HISTÓRICA FÁBRICA DE ELECTRODOMÉSTICOS
Aires del Sur, fabricante de equipos de climatización en Río Grande, quebró tras meses de crisis financiera. Más de 140 trabajadores quedaron afectados.
La empresa Aires del Sur, fabricante de aires acondicionados y equipos de climatización bajo las marcas Electra y Fedders, quebró oficialmente tras una resolución del Juzgado Civil y Comercial N°1 del Distrito Judicial Norte de Tierra del Fuego. La compañía operaba desde Río Grande y era considerada uno de los casos emblemáticos de producción industrial en la provincia.
La firma había frenado su producción a comienzos de año y en febrero solicitó su propia quiebra al reconocer un cuadro de “cesación de pagos irreversible”. Para entonces, la planta ya estaba paralizada, acumulaba salarios adeudados y más de 140 trabajadores enfrentaban la pérdida de sus puestos laborales.
Según se desprende del expediente judicial, la empresa atravesaba una fuerte crisis financiera vinculada al aumento de costos, la caída del consumo y la dependencia de insumos importados. El esquema operativo consistía en vender equipos anticipadamente, descontar cheques para obtener liquidez y utilizar esos fondos para importar componentes necesarios para la fabricación.
La compañía también intentó avanzar en una negociación con el grupo chino Chigo para conseguir una capitalización cercana a cinco millones de dólares y reactivar la planta mediante el ensamblado de kits importados. Sin embargo, las conversaciones no prosperaron y la iniciativa no llegó a concretarse.
En una última maniobra, Aires del Sur pidió autorización judicial para ensamblar unos 4.000 kits que ya habían ingresado al país con el objetivo de cubrir salarios atrasados, indemnizaciones y deudas con proveedores. La Justicia rechazó el planteo y el proceso avanzó hacia la liquidación definitiva de la empresa.
La quiebra volvió a poner en debate el futuro del régimen industrial fueguino, en medio de un escenario marcado por mayores costos locales, apertura comercial y competencia de productos importados. Mientras tanto, el proceso judicial ya avanza sobre la liquidación de la planta industrial ubicada en Río Grande y de los activos restantes de la compañía.