
CONDENARON A JULIO DE VIDO POR IRREGULARIDADES EN LA CONTRATACIÓN DE ODEBRECHT
El ex ministro de Planificación recibió una pena de tres años de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La sentencia también alcanzó a Daniel Cameron y Cristian Folgar por la ampliación de los gasoductos Norte y Sur.
El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido fue condenado a tres años de prisión en suspenso por irregularidades en la contratación de la empresa Odebrecht para la ampliación de los gasoductos Norte y Sur. La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral Federal N.º 2, que además le impuso la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos. De Vido ya cumple prisión domiciliaria en la causa por la tragedia de Once y sumó así su cuarta condena por hechos de corrupción.
La resolución también alcanzó a otros exfuncionarios. El exsecretario de Energía Daniel Cameron fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación de por vida para ejercer la función pública, mientras que el exsubsecretario de Combustibles Cristian Folgar recibió dos años y seis meses de prisión en suspenso e inhabilitación especial perpetua para cargos públicos. En cambio, el tribunal absolvió al exvicepresidente de CAMMESA, Luis Beuret, y a Julio Armando Bragulat, exsubgerente de la compañía, este último por no haber mediado acusación.
Los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Néstor Costabel consideraron a De Vido partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública. En el caso de Cameron, lo señalaron como autor penalmente responsable del mismo delito, mientras que Folgar fue considerado partícipe necesario. Además, el tribunal dispuso que los condenados deberán fijar residencia y quedar bajo control de un Patronato durante el tiempo que duren sus respectivas penas. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 4 de septiembre a las 14.
Antes de la lectura del fallo, De Vido y Folgar hicieron uso de la palabra. El exministro agradeció al tribunal y a sus abogados, y explicó que atravesó un problema cardíaco que le impidió asistir al debate de manera presencial. Folgar, en tanto, sostuvo que el paso del tiempo afectó la posibilidad de producir pruebas y cuestionó que el juicio se haya realizado dos décadas después de los hechos investigados. También defendió el marco normativo con el que se ejecutaron las obras y aseguró que la expansión del sistema de transporte de gas era indispensable en el contexto de emergencia energética.
La causa se originó a partir de la investigación por el pago de sobornos y sobreprecios vinculados a la empresa Skanska, en la que se detectaron presuntas maniobras en la adjudicación de obras a Odebrecht entre 2006 y 2008. Según la acusación, los exfuncionarios impulsaron un marco normativo destinado a favorecer a la empresa brasileña en la segunda ampliación de los gasoductos operados por TGN y TGS. Durante el alegato, los fiscales Diego Luciani y José Ipohorski Lenkiewicz sostuvieron que se diseñó “un auténtico traje a medida de Odebrecht”, mientras que las defensas reclamaron la absolución y atribuyeron las decisiones a la crisis energética de ese período.