
LAS VENTAS MINORISTAS ACUMULAN 13 MESES DE CAÍDA Y CRECE LA PREOCUPACIÓN EN LAS PYMES
Según un informe de CAME, las ventas minoristas retrocedieron 1,2% interanual en mayo. Aunque hubo una leve mejora respecto de abril, el consumo continúa concentrado en productos esenciales y persiste la cautela entre los comerciantes.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en mayo una caída interanual del 1,2%, acumulando trece meses consecutivos de retroceso, de acuerdo con el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En los primeros cinco meses del año, la actividad acumuló una baja del 3,1%.
Si bien el informe reflejó una recuperación mensual del 1,2% respecto de abril, el repunte no logró revertir la tendencia negativa que atraviesa el sector. Además, se observó un deterioro en las expectativas de los comerciantes: el 45,1% aseguró que la situación de su negocio empeoró en comparación con un año atrás, mientras que el 48,2% consideró que permanece en niveles similares.
El relevamiento mostró que los consumidores continúan priorizando la compra de productos esenciales. Los mayores incrementos se registraron en Farmacia, con una suba interanual del 8,2%; Perfumería, con un crecimiento del 2,3%; y Alimentos y bebidas, que avanzó un 0,2%. En contraste, los rubros vinculados a gastos postergables registraron las caídas más pronunciadas. Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles retrocedió 8,9%, mientras que Textil e indumentaria cayó 5,2%.
CAME señaló que la mayor parte de los ingresos familiares continúa destinada a cubrir gastos básicos, limitando la capacidad de consumo en otros sectores. En paralelo, las ventas a través de canales digitales mantuvieron un desempeño más favorable, con un crecimiento interanual del 15,2% y una mejora mensual del 3,7% en comercios que cuentan con locales físicos.
De cara a los próximos meses, predomina la cautela entre los empresarios. El 59,4% considera que no es un momento adecuado para realizar inversiones y apenas el 12,5% cree que existen condiciones favorables para hacerlo. A este escenario se suman el aumento de los costos operativos, las actualizaciones tarifarias y la presión sobre los márgenes de rentabilidad, factores que continúan condicionando la actividad de las pymes comerciales en todo el país.