
LA CAMISETA AZUL IMPROVISADA QUE SE CONVIRTIÓ EN UN SÍMBOLO DE ARGENTINA EN MÉXICO 1986
En la antesala de una nueva semifinal entre Argentina e Inglaterra, vuelve a cobrar protagonismo la historia de la camiseta alternativa que Diego Maradona eligió para disputar uno de los partidos más recordados de los Mundiales.
La proximidad de una nueva semifinal entre Argentina e Inglaterra en el Mundial 2026 volvió a poner en escena la historia de la camiseta azul que la Selección argentina utilizó en el histórico partido de los cuartos de final del Mundial de México 1986. Aquella prenda surgió como una solución de emergencia, luego de que el cuerpo técnico descartara la camiseta suplente oficial por su peso, un factor que podía afectar el rendimiento del equipo en las altas temperaturas de Ciudad de México.
Ante la falta de tiempo para confeccionar un nuevo modelo, el delegado de la Asociación del Fútbol Argentino, Rubén Moschella, recorrió distintos comercios hasta encontrar camisetas azules de una tela más liviana. Aunque el entrenador Carlos Salvador Bilardo mantenía dudas sobre la elección, Diego Armando Maradona respaldó ese modelo y pronunció una frase que luego quedaría en la historia: “Con esta le ganamos a los ingleses”.
Las camisetas fueron adaptadas contrarreloj para el encuentro. Se cosieron a mano los escudos de la AFA y se colocaron números plateados provenientes del fútbol americano, lo que dio origen a una indumentaria diferente a la oficial. Con esa camiseta, Maradona convirtió los dos goles que marcaron el triunfo argentino por 2 a 1: la recordada “Mano de Dios” y el denominado “Gol del Siglo”, dos jugadas que quedaron entre las más emblemáticas en la historia de las Copas del Mundo.
Al finalizar el partido, Maradona intercambió su camiseta con el futbolista inglés Steve Hodge. Con el paso de los años, la prenda pasó por el Museo Nacional del Fútbol de Inglaterra y posteriormente fue subastada, convirtiéndose en una de las piezas más valiosas vinculadas al deporte. Casi cuatro décadas después, la historia de aquella camiseta improvisada vuelve a cobrar relevancia como uno de los símbolos más recordados del fútbol argentino cada vez que ambos seleccionados vuelven a enfrentarse.