
LAS CIBERESTAFAS SE VUELVEN MÁS COMPLEJAS Y YA AFECTAN A USUARIOS DE TODOS LOS PERFILES
Un especialista en ciberseguridad advirtió que las organizaciones detrás de los fraudes digitales incorporan inteligencia artificial, campañas publicitarias y maniobras financieras para hacer más creíbles las estafas y dificultar el rastreo del dinero.
Las estafas digitales dejaron de estar dirigidas únicamente a personas con escasos conocimientos tecnológicos y hoy alcanzan también a profesionales, empresarios y usuarios con experiencia. Así lo explicó el consultor en ciberseguridad Alberto Pietrobon durante una entrevista en Infobae a la Tarde, donde señaló que detrás de estos delitos operan organizaciones criminales con estructuras cada vez más sofisticadas. Según indicó, estos grupos distribuyen funciones entre quienes promocionan publicaciones fraudulentas, administran las cuentas que reciben el dinero y trasladan los fondos para dificultar su recuperación.
El especialista sostuvo que las modalidades de engaño evolucionaron a medida que crecieron las medidas de seguridad y la concientización de los usuarios. Entre las maniobras más frecuentes mencionó la creación de falsas notas periodísticas que imitan el diseño de medios reconocidos para promocionar supuestas plataformas de inversión utilizando la imagen de figuras públicas. También advirtió sobre el uso de sitios web casi idénticos a los originales, perfiles falsos y herramientas de inteligencia artificial para construir escenarios que aparentan ser legítimos.
Pietrobon explicó que las posibilidades de recuperar el dinero dependen, en gran parte, de la rapidez con la que se realice la denuncia. Indicó que las organizaciones utilizan las denominadas “cuentas mulas” para recibir la primera transferencia y desviar el recorrido de los fondos antes de redistribuirlos o convertirlos en criptomonedas, lo que dificulta su rastreo. Además, señaló que las entidades bancarias cuentan con mayores mecanismos regulatorios para actuar ante este tipo de situaciones, mientras que las billeteras virtuales presentan más dificultades para identificar a los responsables y recuperar el dinero.
El consultor también advirtió que la inteligencia artificial amplió las posibilidades de engaño mediante aplicaciones falsas, identidades simuladas y estafas románticas capaces de sostener conversaciones durante semanas para ganar la confianza de las víctimas. Finalmente, remarcó que estas herramientas también complejizan delitos como el grooming, al facilitar la creación de perfiles falsos y la manipulación de imágenes, por lo que insistió en la importancia de la educación digital, el acompañamiento familiar y la denuncia inmediata ante cualquier situación sospechosa.