A ocho años del crimen, comienza el juicio a Pity Álvarez por el asesinato de Cristian Díaz
El músico será juzgado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en 2018 en Villa Lugano. La víctima tenía 36 años y había mantenido un conflicto previo con Álvarez por una mochila.
Ocho años después del crimen de Cristian Maximiliano Díaz, conocido como “el Gringo”, Pity Álvarez se sentará este lunes en el banquillo de los acusados para afrontar el juicio por el homicidio ocurrido en julio de 2018 en el barrio Samoré, de Villa Lugano.
Díaz tenía 36 años y conocía al músico, aunque su hija Jacqueline Guzzardi siempre aclaró que no eran amigos. Entre ambos existía un conflicto previo relacionado con una mochila que, según la investigación, habría quedado en poder de Díaz luego de un viaje a la Villa 1-11-14.
El episodio que terminó con la muerte del “Gringo” ocurrió durante la madrugada del 12 de julio de 2018. Cerca de la 1.30, Álvarez salió de la Torre 12 B del barrio Samoré junto a su amiga Agustina Inbernoz.
A unos 50 metros se encontraba Díaz junto a su amigo Carlos Ulises Stiempcich. Al cruzarse con el músico, el “Gringo” se acercó y le recordó el conflicto que mantenían por la mochila.
La discusión fue subiendo de tono. Según la reconstrucción judicial, Díaz desafió a Álvarez a pelear y Stiempcich intentó separarlos. En medio del enfrentamiento, el músico sacó una pistola calibre .25 del bolsillo de su campera.
Al ver el arma, Díaz le dijo: “Si vas a tirar, tirá, gato”. Instantes después, Álvarez disparó.
El primer disparo fue efectuado a corta distancia y alcanzó la cabeza de Díaz, quien cayó al suelo. De acuerdo con los testimonios y las pericias, cuando la víctima ya estaba en el piso, Álvarez volvió a disparar al menos tres veces.
La huida después del crimen
Agustina Inbernoz presenció el ataque. Tras escuchar los disparos, le preguntó al músico: “¿Qué hiciste, Cristian? ¿Qué hiciste?”.
Luego, Álvarez le pidió las llaves de su Volkswagen Polo y ambos abandonaron el lugar. Durante el trayecto, el músico le entregó el arma y le pidió que la arrojara.
Inbernoz declaró que, en estado de shock y aterrada, tiró la pistola dentro de una alcantarilla ubicada sobre la colectora Dellepiane Sur. El arma fue encontrada posteriormente por un efectivo policial.
Según su testimonio, durante el recorrido Álvarez también se quitó la campera, la prendió fuego con un encendedor y la arrojó a la calle.
Después, el músico continuó su recorrido hasta Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, donde asistió a un recital de Ulises Bueno.
Durante varias horas permaneció prófugo y finalmente se presentó al día siguiente en la Comisaría 52 de Villa Lugano. Antes de ingresar, reconoció ante los medios haber sido el autor del homicidio.
El recuerdo de la hija de la víctima
Jacqueline Guzzardi tenía 16 años cuando encontró a su padre muerto frente a una de las torres del complejo.
La joven recordó que había visto a su padre pocas horas antes del crimen y que sus últimas palabras fueron: “Cuidate, ma, y portate bien. No hagas lío”.
Años después, contó que la muerte de su padre tuvo un profundo impacto en su vida y que dejó de poder escuchar las canciones de Pity Álvarez.
“Será lo que será como músico, pero como persona mató a mi papá”, expresó en una entrevista.
En mayo pasado, luego de que se confirmara que Álvarez estaba en condiciones de afrontar el juicio, Jacqueline volvió a expresarse públicamente y escribió: “Gracias señor, todo llega... realmente los tiempos de Dios son perfectos”.
El juicio contra Pity Álvarez
El juicio comienza este lunes, ocho años después del crimen. El debate había sido suspendido en 2023 debido al estado de salud mental del músico.
Las audiencias se desarrollarán los días 10, 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto, y 2, 7, 9 y 14 de septiembre, en la sede de los tribunales ubicada en Paraguay 1536, en Recoleta.
En la primera audiencia está previsto que Álvarez declare. Además, se espera la participación de alrededor de 70 testigos.
Entre ellos estarán Agustina Inbernoz, quien acompañaba al músico la noche del crimen; Carlos Ulises Stiempcich, amigo de la víctima y testigo del ataque; y el padre César Scicchitano Tagle, quien acompañó a Álvarez durante su tratamiento y su regreso a la vida en libertad.
En caso de ser condenado por homicidio, Pity Álvarez podría enfrentar una pena de entre 8 y 25 años de prisión.