
EL RIESGO OCULTO DE USAR IA EXTERNA: DATOS ESTRATÉGICOS, COSTOS Y DEPENDENCIA TECNOLÓGICA
La ingeniera Camila Velasco explicó que las empresas no solo pagan por el uso de modelos de inteligencia artificial, sino que también pueden exponer contratos, código y otra información sensible al procesarlos en plataformas externas.
La incorporación de inteligencia artificial generativa a las empresas permite redactar documentos, analizar información, generar código y automatizar procesos, pero también plantea interrogantes sobre el manejo de los datos. La ingeniera Camila Velasco advirtió que al utilizar herramientas externas las compañías pueden entregar información vinculada con su actividad central, su ventaja competitiva o su privacidad.
Contratos, desarrollos tecnológicos, datos financieros, estrategias comerciales y bases de clientes pueden quedar incluidos en las consultas realizadas a estos sistemas. Según Velasco, las empresas deberían diferenciar qué contenidos pueden procesarse mediante servicios externos y cuáles deberían permanecer bajo control interno. Como alternativa, mencionó la posibilidad de ejecutar modelos localmente, aunque esa opción requiere infraestructura, conocimientos técnicos y recursos. Según explicó, desarrollar una infraestructura propia puede demandar inversiones superiores a los USD 300.000.
El desafío es especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas, que suelen acceder a herramientas comerciales de IA sin contar necesariamente con recursos para implementar sistemas propios. La discusión, según la especialista, no consiste en dejar de utilizar inteligencia artificial, sino en determinar qué tareas pueden delegarse y qué información debe permanecer protegida.
La generación automática de código también modifica la dinámica laboral en las empresas tecnológicas. Velasco señaló que los modelos pueden producir grandes cantidades de código, pero que ese material necesita revisión humana para detectar errores y evitar la acumulación de deuda técnica. En ese contexto, planteó que los programadores junior pueden asumir tareas de supervisión, validación y corrección del contenido generado por IA.
Otro de los riesgos señalados es la dependencia de una única plataforma. Velasco recomendó que las empresas se familiaricen con diferentes servicios para evitar quedar atadas a un proveedor y poder cambiar de sistema ante modificaciones en precios, condiciones de uso o capacidades. En ese escenario, el desafío para las organizaciones es definir qué información procesan externamente, quién mantiene el control sobre esos datos y qué capacidad tienen para modificar o reemplazar las herramientas utilizadas.