
GRANJA TRES ARROYOS DESPIDIÓ A UNOS 260 TRABAJADORES Y PODRÍA PAGAR INDEMNIZACIONES REDUCIDAS
Las desvinculaciones afectan a la planta de Concepción del Uruguay, cerrada desde mayo. La empresa invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla indemnizaciones reducidas ante determinadas circunstancias.
Granja Tres Arroyos comenzó a despedir a unos 260 trabajadores de su planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Los telegramas notifican la extinción de los contratos laborales bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo y argumentan una “grave disminución de trabajo” originada en circunstancias que la compañía considera extraordinarias y ajenas a su voluntad.
La medida profundiza la situación que atraviesa la planta desde el 26 de mayo, cuando cerró sus puertas y suspendió a sus casi 1.000 trabajadores. Desde entonces, los empleados reciben bolsones de alimentos entregados con asistencia del Municipio de Concepción del Uruguay y del Gobierno provincial.
De acuerdo con información extraoficial, las desvinculaciones superarían las 260, aunque no todos los telegramas habían sido recibidos. Los gremios que representan al personal señalaron que todavía no cuentan con información oficial y que el número de despidos se reconstruye a partir de las notificaciones conocidas. La cifra representaría aproximadamente una cuarta parte de los trabajadores de la planta.
La aplicación del artículo 247 abre la posibilidad de que la empresa abone indemnizaciones reducidas hasta el 50% bajo las causales contempladas por esa normativa. La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay rechazaron las cesantías y señalaron que entre los afectados también habría delegados de personal.
Granja Tres Arroyos atraviesa un proceso de reestructuración que alcanza a establecimientos ubicados en Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba, con suspensiones, reducción de actividad, conflictos laborales y dificultades financieras. La situación de la compañía se produce mientras la actividad avícola argentina registra crecimiento de la producción, aumento de las exportaciones y una demanda sostenida.