
Imputaron al hombre acusado de matar a su ex esposa en una farmacia de Rosario
Martín Laureano Banchero, de 55 años, quedó en prisión preventiva efectiva y afronta una posible pena de prisión perpetua. La Justicia descartó, en principio, una posible inimputabilidad por problemas de salud mental.
La investigación por el femicidio de Carina Andrea Candelas, de 56 años, ocurrido el pasado 19 de agosto en una farmacia del centro de Rosario, tuvo un avance este miércoles con la imputación de su ex esposo, Martín Laureano Banchero.
El hombre fue acusado como presunto autor material del crimen y quedó en prisión preventiva efectiva, mientras que la Fiscalía le atribuyó el delito de homicidio triplemente calificado, por haber sido cometido contra una persona con quien mantuvo una relación de pareja, con alevosía y en un contexto de violencia de género.
Según la acusación fiscal, el 19 de agosto, a las 9.39, Banchero estacionó en doble fila frente a la farmacia Marketing Farm, ubicada en Dorrego y Zeballos. Ingresó al local, preguntó por Carina y se dirigió directamente al depósito donde ella se encontraba desayunando.
La fiscal Laura Riccardo sostuvo que el acusado primero tomó a la víctima del cabello y la tiró al suelo. Luego le asestó siete puñaladas. Una compañera de trabajo intentó intervenir durante el ataque, pero el hombre continuó agrediendo a su expareja.
Banchero permaneció aproximadamente dos minutos dentro del comercio. A las 9.41 fue registrado por las cámaras cuando abandonaba el lugar. El arma blanca utilizada en el ataque quedó en la escena y posteriormente fue secuestrada por los peritos.
Luego, el acusado regresó a su automóvil y se dirigió hasta su domicilio, ubicado en Colón al 2000, donde fue localizado por la Policía.
La Justicia descartó una posible inimputabilidad
Durante la audiencia, Banchero siguió la acusación por videoconferencia desde el hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe.
Al comienzo del proceso se descartó que presentara problemas de salud mental derivados del consumo problemático de alcohol y cocaína. La conclusión se basó en dos evaluaciones médicas incorporadas al expediente.
Su abogado, Mariano Ríos Artacho, no cuestionó la materialidad del hecho, aunque hizo referencia a la salud mental de su cliente y solicitó que continuara internado en el hospital, debido a que tendría “trastornos de personalidad”.
Desde la querella, Ignacio Carbone sostuvo que Banchero comprende la criminalidad de sus actos, de acuerdo con las evaluaciones realizadas por profesionales.
La acusación por violencia durante la relación
Durante la audiencia, la fiscal describió además un historial de violencia que, según su planteo, se habría extendido durante más de diez años de relación y continuado después de la separación, ocurrida a finales de 2025.
Riccardo afirmó que Banchero sometía a Candelas a un maltrato constante, con golpes, humillaciones, celos y control. También señaló que la habría alejado de sus amigos, obligado a abandonar su grupo de running y controlado su teléfono.
La fiscal también mencionó episodios de violencia económica, entre ellos el cambio de cerradura del departamento donde vivía la víctima y la quita de su obra social.
Tras la separación, según la acusación, Candelas bloqueó a Banchero de su teléfono, pero el hostigamiento habría continuado por otros medios. La fiscal señaló que el hombre se presentaba en su casa, la esperaba en la calle y concurría a su lugar de trabajo.
Para Riccardo, el femicidio fue el resultado de ese proceso de violencia y una expresión de la actitud de posesión que, según sostuvo, Banchero tenía sobre la víctima.
Por el crimen, el acusado afronta una pena en expectativa de prisión perpetua.