
La parroquia San Isidro avanza con obras y organiza actividades para afrontar una deuda de $3,1 millones
La comunidad de San Isidro continúa acompañando los trabajos de mantenimiento y refacción del templo, donde ya se realizaron mejoras en sectores afectados por la humedad y se renovó la instalación eléctrica. Un grupo de vecinos impulsa distintas actividades para recaudar fondos y saldar la deuda generada por los trabajos.
La parroquia San Isidro Labrador, de San Isidro, continúa con distintas obras de mantenimiento y refacción gracias al trabajo de un grupo de vecinos y al acompañamiento de la comunidad.
El padre Javier Grosso explicó que uno de los principales trabajos realizados estuvo relacionado con los problemas de humedad que afectaban al antiguo templo. Además, se llevó adelante la renovación completa de la instalación eléctrica debido al deterioro de los cables y los reiterados problemas de cortocircuitos.
“Es un templo muy antiguo donde tiene muchísimos problemas de humedad. Se ha logrado avanzar en gran parte de eso y también en todo lo que ha sido la renovación eléctrica”, señaló el sacerdote.
Entre las tareas pendientes se encuentra la pintura general del edificio, aunque esta obra fue postergada hasta solucionar definitivamente algunos rebrotes de humedad. También se trabaja en la reparación de los bancos del templo.
Actividades para saldar la deuda
En paralelo a las obras, la parroquia mantiene una deuda de $3.100.000, generada por los trabajos realizados. Para afrontar este compromiso, el grupo de colaboradores organiza distintas actividades destinadas a recaudar fondos, entre ellas ventas de comida.
Grosso destacó especialmente el acompañamiento de los vecinos y el compromiso de quienes se sumaron a las tareas.
“Hay gente que quiere a la iglesia, a la parroquia y no dudaron en empezar a trabajar. Disponen de tiempo que a veces no tienen. Realmente es para sacarse el sombrero”, expresó.
El sacerdote también aclaró que las obras no interrumpieron las actividades religiosas y que los oficios continúan desarrollándose normalmente. Durante los trabajos de mayor envergadura, los sectores intervenidos fueron delimitados para garantizar la seguridad de quienes concurren al templo.