
TRUMP AHORA QUIERE LLAMAR “OCÉANO AMÉRICA” AL ATLÁNTICO O AL PACÍFICO
El presidente estadounidense planteó la posibilidad después de firmar una orden para renombrar el lago Ontario. Los cambios solamente alcanzan a los documentos oficiales de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó que podría cambiar el nombre del océano Atlántico o del Pacífico para denominar a uno de ellos “océano América”. El mandatario realizó el planteo durante un acto en el Despacho Oval, luego de firmar una orden ejecutiva para renombrar el lago Ontario como “lago América”.
“Ahora solo nos falta un océano. Quizás tengamos que cambiar el nombre del Atlántico y/o del Pacífico”, expresó Trump ante los periodistas. El mandatario recordó que durante el inicio de su gestión también ordenó reemplazar, dentro de los registros federales estadounidenses, la denominación golfo de México por golfo de América.
Trump explicó que, con esas decisiones, Estados Unidos ya tendría un golfo y un lago con la palabra “América” en sus nombres oficiales. A partir de ese argumento, amplió la posibilidad a alguno de los dos océanos que rodean el territorio estadounidense, aunque no anunció una decisión definitiva ni precisó cuál sería elegido.
Las órdenes ejecutivas solamente modifican los registros y documentos del Gobierno federal de Estados Unidos. Por lo tanto, las nuevas denominaciones no tienen efectos fuera del ámbito oficial estadounidense ni obligan a otros países a reconocerlas.
El cambio de nombre del lago Ontario se produjo durante una escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá. Tras la entrada en vigencia de nuevos aranceles dispuestos por Washington, el Gobierno canadiense anunció que responderá con represalias a partir del 8 de septiembre. Trump también amenazó con aplicar desde el 1 de enero de 2027 aranceles del 50% a vehículos, autopartes y acero provenientes del país vecino.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump se refirió en reiteradas oportunidades a Canadá como el “estado 51” de Estados Unidos, una propuesta rechazada categóricamente por el Gobierno canadiense. El mandatario aseguró que llevaba mucho tiempo considerando el cambio de nombre del lago compartido por ambos países.