
Alex Saab se declaró culpable en Estados Unidos y acordó pagar USD 195 millones
El empresario reconoció su participación en un esquema de sobornos vinculado al programa CLAP de Venezuela y aceptó colaborar con la Justicia estadounidense.
Alex Saab, señalado como uno de los principales operadores económicos del régimen de Nicolás Maduro, se declaró culpable en Estados Unidos por conspiración para el lavado de dinero y acordó pagar USD 195 millones.
Como parte del acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia, Saab deberá proporcionar información completa sobre hechos que podrían involucrar a altos funcionarios venezolanos. A cambio, los fiscales recomendarán una condena ubicada en el extremo inferior del rango previsto y podrán solicitar una reducción adicional si consideran que su colaboración resulta útil para otras investigaciones.
El esquema vinculado al programa CLAP
Durante su declaración de culpabilidad, Saab reconoció que desde 2015 participó junto con integrantes del gobierno venezolano en un esquema ilegal relacionado con sobornos y pagos ilícitos vinculados al programa Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), destinado a distribuir alimentos básicos entre personas de bajos ingresos.
Según la causa, parte del dinero obtenido mediante operaciones relacionadas con contratos del programa fue posteriormente transferida a cuentas ubicadas en el sur de Florida.
El expediente menciona a cuatro personas vinculadas con el caso: Álvaro Pulido Vargas, José Gregorio Vielma Mora, Emmanuel Enrique Rubio González y Carlos Rolando Lizcano. También hace referencia a otros dos involucrados identificados como “co-acusado 1” y “co-acusado 3”, cuyas identidades no fueron difundidas públicamente por la Fiscalía estadounidense.
La investigación sostiene que Saab y otros participantes utilizaron empresas para canalizar fondos, documentación comercial falsa y distintos mecanismos destinados a ocultar el origen del dinero. Las operaciones incluían la importación de productos básicos desde Colombia y México.
Además, los fiscales vincularon la investigación con fondos provenientes de operaciones petroleras de PDVSA que habrían sido movilizados fuera de los canales financieros tradicionales.
Qué establece el acuerdo
El cargo por conspiración para el lavado de dinero contempla una pena máxima de 20 años de prisión. Sin embargo, la Fiscalía aceptó recomendar una condena dentro de la parte inferior del rango aplicable.
El acuerdo establece determinadas condiciones para que Saab pueda conservar los beneficios derivados de su colaboración. Entre ellas, deberá brindar información verdadera y completa, no ocultar datos relevantes ni proporcionar información falsa para proteger a personas o entidades.
También se le prohíbe acusar deliberadamente a personas que no hayan cometido los hechos que describa ante las autoridades y deberá evitar cualquier nuevo delito.
La declaración fue presentada ante la jueza federal Kathleen Williams, en Miami, después de que Saab inicialmente se hubiera declarado “no culpable” el 24 de julio.
El segundo proceso en Estados Unidos
La causa actual representa el segundo proceso penal que Saab enfrenta en Estados Unidos. En 2020 había sido detenido en Cabo Verde durante una escala para reabastecer combustible y posteriormente extraditado a territorio estadounidense.
En aquel momento enfrentó acusaciones relacionadas con un supuesto esquema de lavado de dinero que, según las autoridades, habría permitido desviar unos USD 350 millones de Venezuela.
En diciembre de 2023, el entonces presidente Joe Biden le concedió un indulto como parte de un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Venezuela. Saab regresó posteriormente a Venezuela y recuperó un lugar dentro de la estructura del régimen.
Tras el cambio político ocurrido en Caracas, volvió a ser detenido y finalmente fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar esta nueva investigación.
El acuerdo firmado ahora no detalla públicamente cuáles serán las investigaciones específicas en las que Saab deberá colaborar ni qué otros funcionarios podrían quedar involucrados a partir de sus declaraciones. Tampoco identifica a Nicolás Maduro entre las personas mencionadas en el pacto.
La causa entra así en una nueva etapa, condicionada por el cumplimiento de los compromisos asumidos por Saab y por el valor que la Justicia estadounidense atribuya a la información que proporcione.