
EN LAS FUERZAS ARMADAS SOSPECHAN QUE LA NUEVA BASE NAVAL PODRÍA QUEDAR BAJO UNA FUERTE PRESENCIA DE ESTADOS UNIDOS
Militares consultados cuestionaron la distancia entre el anuncio de Javier Milei para reforzar la presencia argentina en Tierra del Fuego y los recursos disponibles para Defensa. También plantearon sospechas sobre una eventual participación estadounidense en la futura base.
El anuncio de Javier Milei de aumentar los recursos del Ministerio de Defensa para construir una base militar en Tierra del Fuego generó cuestionamientos dentro de las Fuerzas Armadas. Aunque referentes militares valoraron aspectos de su discurso sobre la defensa de la soberanía, advirtieron que el actual presupuesto sería insuficiente para concretar el reequipamiento anunciado.
El presidente de la Liga Naval, Fernando Morales, consideró correcto que Milei hablara de la “usurpación”, destacara la importancia de la Antártida y planteara la necesidad de una base naval fuerte en el sur. Sin embargo, cuestionó la diferencia entre ese mensaje y la política que venía sosteniendo el Gobierno respecto del tamaño y los recursos destinados a las Fuerzas Armadas.
Morales puso especialmente el foco en los salarios y la cobertura sanitaria. Señaló que un piloto de F-16 cobra $1.300.000 y sostuvo que resulta difícil hablar de reequipamiento sin resolver primero esas condiciones. Otro militar en actividad afirmó que el gasto en Defensa representa el 0,6% del PBI y consideró que debería alcanzar al menos el 2% para avanzar con mayor rapidez.
Entre los cuestionamientos también mencionaron un recorte de $40.000 millones en horas de entrenamiento, la eliminación del Fondef, proyectos de submarinos congelados y la decisión de cerrar la base de Punta Indio.
La mayor sospecha planteada por las fuentes militares apunta al futuro de la nueva infraestructura en Tierra del Fuego. Un militar retirado sostuvo que el anuncio podría ser la antesala de una “fuerte presencia militar” de Estados Unidos en el Atlántico Sur y mencionó la posibilidad de que los norteamericanos asuman el mantenimiento y operación de una base en Ushuaia. Se trata, hasta el momento, de una hipótesis expresada por militares consultados y no de una decisión anunciada por el Gobierno.