
BULLYING EN CATAMARCA: PIDEN INTERVENIR ANTES DE QUE EL HOSTIGAMIENTO LLEGUE AL LÍMITE
La psicóloga Camila Pioli advirtió sobre la violencia entre adolescentes y la exposición en redes sociales. Reclamó mayor acompañamiento de las familias, las escuelas y las instituciones de salud.
La difusión de un video en el que una estudiante de 17 años relataba el hostigamiento hacia una compañera reabrió el debate sobre el bullying en Catamarca. La licenciada Camila Pioli, psicóloga del Hospital de Niños Eva Perón, analizó las consecuencias de la violencia psicológica entre adolescentes y destacó la necesidad de una intervención adulta que permita prevenir estas conductas y acompañar a los jóvenes.
La especialista señaló que la falta de empatía reflejada en algunas publicaciones virales provoca desconcierto entre los adultos. Sin embargo, sostuvo que esa reacción debe ir acompañada de comprensión y orientación. Remarcó que las familias, las escuelas y las instituciones de salud tienen que ofrecer referencias claras sobre el respeto hacia los demás, la convivencia y los límites entre lo público y lo privado.
Pioli también advirtió sobre las consecuencias de exponer situaciones de violencia en las plataformas digitales sin considerar sus efectos sobre las personas involucradas. Vinculó la búsqueda de reconocimiento en redes sociales con las dificultades para distinguir qué aspectos pertenecen a la intimidad y a los vínculos afectivos. Según explicó, la ausencia de referencias claras durante la adolescencia puede profundizar estos problemas y dificultar el cuidado de los demás.
En el ámbito escolar, planteó que las instituciones deben actuar antes de llegar a sanciones extremas, como las expulsiones. Para ello, destacó la importancia de habilitar espacios de diálogo donde los estudiantes puedan expresar lo que ocurre. Esas instancias permiten identificar situaciones de hostigamiento y brindar herramientas de acompañamiento, sin esperar a que el conflicto alcance un límite para intervenir.
La profesional también pidió que las familias asuman un papel activo en la educación digital de sus hijos y en el aprendizaje de pautas de convivencia. Explicó que establecer límites forma parte del acompañamiento necesario para que los adolescentes puedan desenvolverse con seguridad. Esa orientación, sostuvo, debe estar presente tanto en la vida cotidiana como en el uso de las redes sociales.