
Crisis en un laboratorio de Ituzaingó: despidió a la mitad de su personal y paralizó la producción
Laboratorios Valmax desvinculó a 30 de sus 60 empleados, adeuda parte de los salarios y acumula 196 cheques rechazados por más de $156 millones. El conflicto será tratado en una audiencia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense.
Laboratorio Valmax, la empresa que impulsó el desarrollo de las soluciones fisiológicas en monodosis en la Argentina durante la década de 1980, atraviesa una profunda crisis financiera que derivó en la paralización de su producción y la desvinculación de la mitad de su plantilla. La compañía, ubicada en Ituzaingó, también mantiene deudas salariales y acumula numerosos cheques rechazados por falta de fondos.
De sus 60 trabajadores, 30 fueron desvinculados, mientras que el acceso a la planta quedó bloqueado. Además, la empresa adeuda el 50% de los salarios correspondientes al mes pasado y desde abril viene abonando los haberes de manera fraccionada.
La situación motivó la intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, que convocó a la firma a una audiencia este lunes para que presente una propuesta concreta que permita avanzar en la resolución del conflicto.
De las monodosis a una estrategia de expansión
La historia de Valmax comenzó en 1980, cuando el austríaco Peter Ploder fundó la compañía y desarrolló un mercado que hasta entonces no tenía producción local: las soluciones fisiológicas en monodosis.
Con el tiempo, el laboratorio amplió su actividad y consolidó dos productos principales: las ampollas individuales de suero y las lágrimas artificiales Valmafilo, unas gotas oftalmológicas. Además de comercializar sus propias marcas, la empresa fabricaba productos para terceros.
En febrero de 2014, Ploder vendió el 66,6% de su participación a su socio Alfredo Delgado, quien ya poseía el 33,3% restante y pasó a controlar la compañía.
Bajo la nueva conducción, Valmax orientó su actividad hacia la elaboración de productos líquidos y semisólidos, estériles y no estériles, destinados tanto al mercado propio como a otras empresas.
La estrategia comercial incluyó una expansión de la producción y una participación activa en licitaciones públicas para convertirse en proveedor del Estado. Sin embargo, ese crecimiento se sostuvo con una plantilla que oscilaba entre 60 y 70 empleados.
El exceso de stock y la caída de la demanda
La expansión productiva habría generado una acumulación de mercadería que coincidió con una disminución de los pedidos de farmacias, hospitales públicos y privados, y droguerías.
A esa situación se sumaron las demoras en los pagos estatales, uno de los factores que complicaron el flujo de fondos de la empresa.
Según explicó Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, el laboratorio tendría existencias suficientes para abastecer el mercado hasta fin de año. En ese contexto, la firma decidió detener la producción y desvincular aproximadamente a la mitad de su personal.
Salarios pagados en cuotas y una deuda millonaria
Los problemas con el pago de los sueldos quedaron expuestos el 30 de abril, cuando la dirección de Valmax comunicó internamente que la situación económica y financiera obligaba a dividir los haberes en dos desembolsos.
El esquema inicial contemplaba el pago del 50% el 7 de mayo y la cancelación del resto el día 20. Sin embargo, los trabajadores sostienen que la modalidad se mantuvo durante los meses siguientes y que la empresa dejó de cumplir regularmente con las fechas acordadas.
Actualmente, la compañía adeuda la mitad de los salarios del mes pasado y, según la información disponible, no comunicó cuándo ni de qué manera saldará ese compromiso.
A las dificultades laborales se suma la situación financiera registrada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Los datos de la Central de Deudores muestran que Valmax acumula 196 cheques rechazados por falta de fondos, por un total de $156.526.850.
Los registros no indican rechazos por defectos formales ni por problemas de registración, sino que los documentos fueron devueltos porque no había dinero suficiente en las cuentas para cubrirlos.
La audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo bonaerense será una instancia clave para conocer qué propuesta presenta la empresa frente a los reclamos salariales y laborales, mientras la producción permanece paralizada y decenas de trabajadores quedaron desvinculados.