
TRAS 17 AÑOS DE DISPUTA, QUEDÓ FIRME EL FALLO QUE PROTEGE LAS TIERRAS DE LOS MORTERITOS-LAS CUEVAS
La comunidad de Villa Vil obtuvo una sentencia favorable. La cacique denunció que los alambrados amenazaban viviendas, caminos y el acceso a una escuela.
La comunidad originaria Los Morteritos-Las Cuevas, ubicada en Villa Vil, departamento Belén, consiguió una sentencia firme en defensa de sus tierras ancestrales después de 17 años de disputa judicial. La cacique Leticia Argentina Delgado confirmó que los demandados no apelaron la resolución, que protege la posesión tradicional del territorio y contempla la obligación de no perturbar su patrimonio cultural, arqueológico y espiritual.
El conflicto involucró a seis terratenientes y comenzó, según relató Delgado, cuando intentaron colocar alambrados en distintos sectores. Esos cierres podían restringir el tránsito por caminos comunitarios y afectar espacios utilizados por las familias. “Es un fallo histórico a favor de la comunidad”, sostuvo la cacique, quien lleva casi 22 años dedicada a la defensa de los derechos de los pueblos originarios.
Entre los lugares amenazados se encontraba el acceso a la Escuela N.º 160. “Si ellos encerraban, los chicos no podían haber pasado a la Escuela 160”, recordó. La disputa también alcanzaba viviendas, terrenos de pastoreo, una posta sanitaria, la delegación municipal y una hostería. Frente a esa situación, las autoridades comunitarias, el Consejo de Ancianos y el entonces cacique Héctor Reyes se organizaron para defender el territorio. Delgado señaló que atravesaron momentos de presión y situaciones de agresividad.
En diálogo con La Mañana de El Esquiú, por Radio El Esquiú 95.3, destacó especialmente la protección del patrimonio comunitario prevista en la sentencia. “Es un pedacito que dentro del fallo para nosotros significa muchísimo”, expresó. También repasó otros resultados del trabajo colectivo: la apertura de caminos, la llegada de electricidad y agua y la creación de instituciones educativas. Según indicó, actualmente funcionan cuatro establecimientos dentro del territorio.
Delgado reclamó igualdad de oportunidades y mayor reconocimiento para las comunidades indígenas. “Somos dueños de la tierra”, afirmó. También manifestó preocupación por lo que considera un retroceso en el reconocimiento de la diversidad cultural y llamó a fortalecer el respeto y el diálogo. La sentencia quedó firme, mientras la comunidad mantiene sus reclamos por el territorio, la identidad y el patrimonio ancestral.