
Un ataque ruso contra Ucrania dejó 20 muertos, incluidos cuatro niños
La ofensiva alcanzó seis regiones ucranianas y provocó daños en viviendas e infraestructura energética. El ataque más grave ocurrió en un edificio residencial de Pryluky.
Al menos 20 personas murieron, entre ellas cuatro niños, durante una serie de ataques rusos registrados entre el martes y el miércoles en seis regiones de Ucrania.
El episodio más letal ocurrió en Pryluky, en la región de Chernihiv, donde un edificio de cinco pisos fue alcanzado y murieron 14 personas, incluidos cuatro menores. Cerca de 50 personas resultaron heridas, según informó el ministro del Interior ucraniano, Ihor Vyhivskyi.
Los equipos de emergencia trabajaron entre los escombros del inmueble en busca de sobrevivientes, mientras utilizaban maquinaria pesada y escaleras para acceder a las partes afectadas del edificio.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuestionó el ataque y señaló que Rusia había destruido un edificio residencial en Pryluky.
Otras víctimas y daños
En Kremenchuk, región de Poltava, dos personas murieron y otras siete resultaron heridas. También se registraron dos fallecidos en el distrito de Dárnitsia, en Kiev, donde varias explosiones llevaron a numerosos habitantes a refugiarse en las estaciones de metro.
Otras dos víctimas murieron en Oleksandria, en la región de Kirovogrado. Según las autoridades rusas, allí fue atacado un taller relacionado con la fabricación de componentes para drones.
El Ministerio de Defensa ruso calificó la ofensiva como un “ataque masivo” contra instalaciones militares e industriales ubicadas en Kiev y otras regiones de Ucrania. Según Moscú, fueron utilizadas armas de precisión lanzadas desde tierra, mar y aire, además de drones.
Entre los objetivos mencionados por Rusia estuvieron instalaciones vinculadas con la producción de misiles y drones, infraestructura portuaria y de reparación naval en la región de Odessa, una planta de drones navales en Izmail y distintas empresas relacionadas con la industria militar.
La ofensiva también alcanzó infraestructura energética. Zelenski sostuvo que uno de los principales objetivos rusos fue precisamente ese sector.
Como consecuencia de los ataques, el Ministerio de Energía de Ucrania anunció cortes parciales de electricidad en cinco regiones.
Ucrania denunció dificultades para interceptar los ataques
Zelenski afirmó que Rusia lanzó 70 misiles durante la ofensiva, muchos de ellos balísticos, y volvió a reclamar sistemas de defensa aérea.
De acuerdo con el parte diario de la Fuerza Aérea ucraniana, sus defensas derribaron 39 misiles de crucero, cinco misiles balísticos y 117 de los 130 drones empleados durante el ataque.
Los proyectiles y drones que no fueron interceptados impactaron en 18 ubicaciones de Ucrania que no fueron especificadas en el informe.
El presidente ucraniano sostuvo que los misiles balísticos rusos continúan representando uno de los principales desafíos para las defensas del país y remarcó la necesidad de contar con más sistemas de defensa aérea.
En paralelo, el primer ministro ucraniano, Sergii Koretskyi, anunció la llegada de un nuevo tramo de 1.200 millones de euros procedente de la Unión Europea, destinado a necesidades de defensa.
La respuesta de Ucrania
Horas después de los ataques rusos, Zelenski difundió imágenes de operaciones ucranianas contra objetivos en territorio ruso, que presentó como una respuesta a la ofensiva.
El mandatario afirmó que las fuerzas ucranianas atacaron dos instalaciones petroleras y dos centros de entrenamiento ubicados en Perm, Samara y la región de Astrakhan. También informó sobre operaciones en el mar Negro.
Entre las imágenes difundidas apareció un incendio que, según la información presentada, correspondía a un petrolero en las aguas cercanas a Sochi. Informes de prensa no confirmados señalaron que el buque transportaba petróleo desde Novorossiysk hacia India antes de ser atacado por drones marítimos ucranianos.