
Un estudio comparó 13 bebidas y encontró una diferencia en la retención de líquidos
Una investigación analizó cómo distintas bebidas influyen en la hidratación durante las cuatro horas posteriores a su consumo y observó una mayor retención con la leche.
Un estudio realizado en adultos jóvenes y sanos comparó el efecto de 13 bebidas sobre la retención de líquidos y encontró que tanto la leche entera como la descremada presentaron valores superiores a los del agua.
La investigación, publicada en The American Journal of Clinical Nutrition, utilizó el denominado índice de hidratación de bebidas, una medida que compara la cantidad de orina producida después de consumir una bebida con la registrada tras beber agua sin gas.
Qué ocurrió después de beber leche
Participaron 72 hombres sanos, físicamente activos y de entre 18 y 35 años. Cada uno consumió un litro de una de las 13 bebidas evaluadas y los investigadores recolectaron muestras de orina durante las cuatro horas siguientes.
La leche entera obtuvo un índice de hidratación de 1,32, mientras que la descremada alcanzó 1,44. En el caso del agua, utilizada como referencia, el valor fue de 1.
Los resultados también mostraron una menor eliminación acumulada de orina durante ese período después del consumo de leche.
Los autores señalaron que las bebidas con una mayor cantidad de macronutrientes y electrolitos fueron las que conservaron mejor el equilibrio de líquidos bajo las condiciones del ensayo.
Por qué la leche puede retener más líquido
A diferencia del agua, la leche contiene proteínas, grasas, hidratos de carbono y electrolitos. Estos componentes pueden retrasar el vaciamiento del estómago y modificar la forma en que el organismo conserva los líquidos.
Sin embargo, los resultados no significan que la leche deba reemplazar al agua en el consumo cotidiano. La leche también aporta energía, azúcares naturales y, dependiendo de la variedad, grasas saturadas.
La leche sin lactosa mantiene un perfil similar de proteínas y electrolitos al de la leche convencional, aunque la información disponible sobre su efecto específico en la hidratación es limitada.
El resultado no se aplica a todas las personas
Los investigadores remarcaron que el estudio fue realizado exclusivamente en hombres jóvenes, sanos y con un estado inicial de hidratación normal. Por ese motivo, sus resultados describen una respuesta bajo condiciones controladas y no constituyen una regla universal.
Las necesidades de líquidos pueden variar de acuerdo con factores como la actividad física, la temperatura, la edad y las características individuales. Además, el agua proveniente de los alimentos y de otras bebidas también forma parte de la ingesta total de líquidos.
Por lo tanto, aunque la leche mostró una mayor retención de líquidos durante las horas analizadas, el agua continúa siendo una opción habitual para hidratarse, ya que aporta líquidos sin energía. La elección de otras bebidas depende también de la alimentación, la tolerancia individual y las necesidades de cada persona.