
PREPARAN MÁS DE 1,5 MILLÓN DE HOSTIAS PARA LAS MISAS DEL PAPA EN ARGENTINA
Dos comunidades religiosas trabajan desde agosto en la elaboración de las hostias que se distribuirán en las tres celebraciones previstas en Córdoba, el Monumento a los Españoles y Luján. Unos 9.000 ministros participarán de la entrega de la comunión.
La organización de la visita del papa León XIV a la Argentina incluye un operativo especial para garantizar la distribución de la comunión durante las tres misas que encabezará en el país. La previsión inicial supera el millón y medio de hostias, que serán utilizadas en las celebraciones previstas en Córdoba, frente al Monumento a los Españoles y en Luján. La cantidad es estimativa, ya que todavía no se conoce con exactitud cuántas personas asistirán a cada encuentro.
Rodrigo Martínez, coordinador del área de liturgia del equipo nacional para la visita papal, explicó que la planificación contempla distintas alternativas para asegurar que todos los fieles puedan comulgar. Incluso, señaló que, si fuera necesario, las hostias podrán fraccionarse para que dos o más personas reciban la comunión a partir de una misma pieza. El objetivo es garantizar la participación de los asistentes en uno de los momentos centrales de las celebraciones eucarísticas.
La elaboración comenzó en agosto y está a cargo de dos comunidades religiosas: las Hijas de San José, en Córdoba, y las Hermanas de la Visitación, en Pilar, provincia de Buenos Aires. En este último monasterio viven 16 religiosas, que organizaron turnos para cumplir con la producción sin interrumpir sus actividades habituales, entre ellas la confección de rosarios, la elaboración de dulces y artesanías, el mantenimiento de una pequeña granja y las tareas de conservación del establecimiento. Las religiosas describieron el trabajo como una forma de oración y manifestaron su alegría por participar de la preparación para las misas papales.
Las hostias se elaboran exclusivamente con harina de trigo y agua, sin levadura ni otros ingredientes, de acuerdo con las disposiciones de la Iglesia. Una vez terminadas, quedan envasadas y se conservan en espacios secos, frescos y limpios, protegidas de la humedad, el calor excesivo y los olores fuertes. El traslado hacia los lugares de celebración se realizará con anticipación y cada misa contará con espacios especiales, denominados carpas eucarísticas, desde donde se organizará la distribución.
Para administrar la comunión participarán alrededor de 9.000 sacerdotes, diáconos y fieles autorizados como ministros extraordinarios de la comunión. Además, según explicó Martínez, durante la noche y las horas previas a las celebraciones habrá sacerdotes disponibles para quienes deseen recibir el sacramento de la Reconciliación, conocido habitualmente como confesión.