
DOCENTES DEL CENTRO DE FORMACIÓN PROFESIONAL ALERTAN POR LA REDUCCIÓN DE AULAS ANTE EL AVANCE DE MEDICINA
Instructores advirtieron que la quita y división de espacios afecta la formación en oficios y reclamaron diálogo y definiciones claras a las autoridades.
Docentes del Centro de Formación Profesional manifestaron su preocupación por la reducción de aulas y talleres que, según señalaron, se produjo a partir del avance de la carrera de Medicina en el edificio que comparten. El planteo fue expuesto en el programa Mañana Central, donde advirtieron que la situación impacta directamente en la calidad educativa y genera incertidumbre entre alumnos e instructores.
Jorge Tapia explicó que el centro funciona desde 1975 y fue concebido con aulas-talleres destinadas a la enseñanza de oficios como herrería, carpintería, electricidad y refrigeración. En ese marco, sostuvo que la convivencia con una facultad vinculada al área de la salud resulta incompatible con las características que requieren los talleres. “Hoy nos sentimos medio desalojados de nuestra propia casa”, expresó.
Por su parte, Analía Nieva indicó que las autoridades educativas les informaron que los espacios ya habían sido cedidos a través de un convenio previo, lo que derivó en desalojos y divisiones de aulas. Detalló que talleres como Electricidad, Refrigeración y Huerta quedaron reducidos a la mitad y que incluso se comparten los sanitarios, lo que genera dificultades operativas y problemas de higiene.
Marcelo Chacur remarcó que varios talleres requieren superficies amplias para su correcto funcionamiento y que la reducción de los espacios afecta la calidad de la formación. Señaló además que el convenio mencionado presenta “falencias” y que el Centro de Formación Profesional no fue incluido en su elaboración. “Si se busca excelencia, no se entiende con qué criterio se achican los espacios”, afirmó.
Los docentes coincidieron en que la situación genera preocupación entre los estudiantes, muchos de los cuales concurren al centro en busca de una rápida salida laboral. También reclamaron la falta de documentación oficial y pidieron un “sinceramiento” por parte de las autoridades respecto del futuro del establecimiento y el uso de los espacios. Finalmente, aclararon que no se oponen a la universidad ni a la carrera de Medicina, pero exigieron ser parte de las decisiones y que se garantice la continuidad de la formación en oficios.