
CINCO ELECTRODOMÉSTICOS QUE SIGUEN CONSUMIENDO ENERGÍA AUNQUE ESTÉN APAGADOS
El llamado “consumo vampiro” representa un gasto eléctrico silencioso que se produce cuando los aparatos permanecen enchufados, incluso sin estar en uso.
Aunque estén apagados, muchos electrodomésticos continúan utilizando energía mientras permanecen conectados a la corriente. Este fenómeno, conocido como consumo vampiro, constituye una parte inadvertida del gasto eléctrico en los hogares y puede incidir de manera sostenida en el monto final de la factura de luz. Identificar qué dispositivos lo generan resulta clave para reducir el consumo sin modificar hábitos complejos.
El consumo vampiro corresponde a la electricidad que utilizan ciertos equipos en modo de espera. Aun cuando se los apaga mediante el botón habitual, siguen demandando energía para mantener funciones básicas, como sensores, relojes digitales o sistemas de encendido rápido. Si bien el gasto individual suele ser bajo, la suma diaria y anual de varios aparatos conectados de forma permanente genera un impacto económico y ambiental significativo.
Uno de los principales responsables es el televisor. Al permanecer enchufado, continúa consumiendo energía para responder al control remoto y sostener la función de espera. Algo similar ocurre con el computador de escritorio, que puede utilizar hasta 2,84 vatios aun estando apagado, siempre que siga conectado al tomacorriente.
Los cargadores de celular también forman parte de este grupo. Cuando se dejan enchufados sin un dispositivo conectado, mantienen un consumo residual estimado en 0,26 vatios. Aunque parezca mínimo, su uso prolongado y repetido convierte a estos cargadores en una fuente constante de gasto eléctrico. A esto se suma el equipo de sonido, que puede consumir alrededor de 8,3 vatios en reposo debido a relojes, luces piloto y sistemas internos activos.
El microondas completa la lista. Este electrodoméstico puede gastar más de 3 vatios simplemente por estar conectado, ya que el reloj digital y los controles electrónicos permanecen en funcionamiento continuo, aun cuando no se utilice para cocinar.
Reducir el consumo vampiro no requiere inversiones adicionales. Desenchufar los aparatos cuando no se usan elimina por completo este gasto residual. Una alternativa práctica es el uso de regletas con interruptor, que permiten cortar la corriente de varios dispositivos al mismo tiempo. Incorporar este hábito cotidiano puede traducirse en un ahorro sostenido y en un uso más eficiente de la energía en el hogar.