
DENUNCIAN QUE UN GENDARME ARGENTINO SIGUE DESAPARECIDO EN VENEZUELA TRAS MÁS DE 400 DÍAS
La esposa de Nahuel Agustín Gallo afirmó que el cabo primero continúa incomunicado desde diciembre de 2024, sin asistencia legal ni contacto con su familia, tras su detención en territorio venezolano.
La esposa del cabo primero de Gendarmería Nacional Nahuel Agustín Gallo denunció este jueves que el efectivo argentino continúa en una situación de “desaparición forzada” en Venezuela, a 403 días de su detención. Según indicó, su marido permanece incomunicado desde el 8 de diciembre de 2024, sin acceso a abogados ni posibilidad de contacto con su familia.
María Alexandra Gómez relató la angustia que atraviesa desde la detención de Gallo, ocurrida cuando intentaba ingresar a Venezuela desde Colombia. Tanto su familia como el Gobierno argentino califican el caso como una detención arbitraria y sostienen que se trata de una violación a los derechos humanos, debido a la falta de información oficial sobre su paradero y su situación legal.
De acuerdo con el testimonio de Gómez, la única información disponible sobre el estado de su esposo proviene de relatos de otros extranjeros que estuvieron detenidos en centros venezolanos y luego fueron liberados. Esos testimonios coinciden en que Gallo se encontraba con vida y en condiciones de mantenerse anímicamente firme, aunque también manifestaron que se encontraba cansado por el prolongado encierro.
La esposa del gendarme remarcó la gravedad de la incomunicación y aseguró que Gallo no tiene contacto con ningún organismo en Venezuela ni cuenta con representación legal. También señaló que la madre del efectivo viajó a Caracas para intentar obtener información sobre su paradero y entregarle elementos de higiene personal, sin obtener respuestas concretas hasta el momento.
El caso generó repercusiones políticas y diplomáticas en Argentina. El Gobierno nacional denunció la situación ante la Corte Penal Internacional y organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que solicitó medidas cautelares ante la falta de garantías procesales. Mientras tanto, la familia de Gallo continúa a la espera de novedades oficiales sobre su estado legal y de salud, en un contexto de prolongada incertidumbre.