
KICILLOF BUSCA CERRAR ANTES DE JULIO LA RENOVACIÓN DE LA CORTE BONAERENSE Y KARINA MILEI GANA PESO EN LA OPOSICIÓN
El gobernador fijó plazos para cubrir las cuatro vacantes del máximo tribunal provincial. El peronismo se quedaría con la mayoría de los lugares y La Libertad Avanza aparece como actor decisivo por una de las sillas.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fijó este miércoles un objetivo concreto para una de las discusiones institucionales más relevantes del año: completar antes de julio las cuatro vacantes de la Suprema Corte bonaerense. “No puede alcanzarnos una nueva feria judicial sin tener los nombramientos”, advirtió, al plantear la necesidad de que el tribunal vuelva a funcionar con sus siete integrantes.
Actualmente, la Corte provincial opera con solo tres jueces: Daniel Soria, Hilda Kogan y Sergio Torres, designados en distintas gestiones. A ellos se suma el procurador general, Julio Conte Grand, nombrado en 2016 durante el gobierno de María Eugenia Vidal. Las vacantes se acumularon a lo largo de los últimos años tras el fallecimiento de Héctor Negri en 2020, las renuncias de Eduardo de Lazzari y Eduardo Pettigiani en 2021 y la jubilación de Luis Genoud en 2024.
La necesidad de cubrir esos cargos reactivó una negociación política compleja dentro y fuera del oficialismo. En el peronismo bonaerense conviven distintas líneas internas —el sector que responde a Kicillof, La Cámpora de Cristina y Máximo Kirchner y el Frente Renovador de Sergio Massa— que ya discuten el reparto de los lugares disponibles. A ese esquema se sumó un nuevo actor con capacidad de incidencia: La Libertad Avanza.
Tras la elección legislativa de octubre, el espacio conducido a nivel nacional por Karina Milei y armado en la provincia por Sebastián Pareja logró una representación en el Senado bonaerense que le permite intervenir en la designación de al menos uno de los jueces del máximo tribunal. Ese dato modificó el tablero de negociaciones para la oposición.
Según trascendió en las conversaciones políticas del verano, el esquema que se perfila asignaría tres de las cuatro vacantes al peronismo, mientras que el cuarto lugar quedaría sujeto a un acuerdo con la oposición. En ese punto, La Libertad Avanza aparece como el principal interlocutor.
En ese marco, comenzó a consolidarse el consenso en torno a la figura de Sergio Pilarche, juez de la Cámara de Apelación y Garantías del Departamento Judicial de San Martín, cuyo nombre habría superado los filtros políticos y no generaría resistencias en una eventual nominación. El radicalismo también intenta posicionarse, con el senador Maximiliano Abad impulsando la postulación de Marina Sánchez Herrero, aunque con menores probabilidades.
Con los lugares del oficialismo prácticamente definidos, la disputa central se concentra ahora en la silla destinada a la oposición, donde el avance de La Libertad Avanza y la influencia de Karina Milei se proyectan como factores decisivos en la recta final hacia la renovación completa de la Corte bonaerense.