
MILEI DEFENDIÓ LA ADJUDICACIÓN DEL GASODUCTO A WELSPUN Y CRUZÓ CON DUREZA A TECHINT
El Presidente celebró la elección de la firma india para proveer cañerías del gasoducto de Vaca Muerta y cuestionó el esquema de costos de Tenaris, en un giro explícito de la política industrial.
La adjudicación del suministro de cañerías para el gasoducto que unirá Vaca Muerta con Río Negro marcó un quiebre entre el Gobierno nacional y el Grupo Techint. El presidente Javier Milei respaldó públicamente la licitación que favoreció a la empresa india Welspun, cuya oferta final de USD 203 millones fue un 25% inferior a la presentada por Tenaris, filial del holding industrial.
La decisión implica, por primera vez en décadas, el desplazamiento de la industria local en un rubro considerado estratégico. Milei defendió la adjudicación como parte de una “nueva Argentina” basada en la apertura comercial y la reducción de costos, y apuntó de forma directa contra el CEO de Techint, Paolo Rocca, a quien criticó por el precio de los insumos ofrecidos. Desde el Gobierno sostienen que no se aplicarán medidas antidumping ni barreras comerciales para proteger proveedores específicos.
El Presidente afirmó que el Estado no convalidará sobrecostos en obras clave y cuestionó a los sectores que reclaman protección frente a la competencia externa. En ese marco, ratificó que la prioridad será reducir el costo de infraestructura energética para mejorar la competitividad de los proyectos vinculados a la exportación de gas.
La postura oficial fue respaldada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien sostuvo que el esquema de “compre nacional” vigente durante años redujo rentabilidad y desaliento exportador. Según explicó, el uso de insumos más caros impacta negativamente en el empleo y la inversión de iniciativas como el consorcio Southern Energy, orientado al desarrollo de proyectos de Gas Natural Licuado.
Desde Techint, en cambio, advirtieron que la apertura a insumos importados a precios subsidiados pone en riesgo la viabilidad de la industria nacional y el empleo formal. Rocca señaló que la carga impositiva local y la falta de competitividad sistémica impiden competir en igualdad de condiciones frente a proveedores internacionales, y alertó sobre el impacto de políticas de precios bajos impulsadas desde Asia.
El debate reavivó la discusión sobre el rol del Estado en la política industrial y los límites de la apertura comercial. Con la licitación del gasoducto como telón de fondo, el Gobierno dejó en claro que priorizará el menor costo de obra, aun a costa de tensionar su relación con uno de los grupos industriales más influyentes del país.