
TRUMP ADVIERTE QUE CUBA ENFRENTA UN COLAPSO INMINENTE POR LA FALTA DE PETRÓLEO
El presidente de Estados Unidos afirmó que la interrupción de los envíos desde Venezuela y la suspensión de un cargamento desde México agravan la crisis energética y económica en la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que “Cuba está a punto de caer” como consecuencia de la interrupción de los envíos de petróleo desde Venezuela. La declaración fue realizada antes de un acto en el estado de Iowa, donde el mandatario vinculó la situación económica de la isla con la falta de suministro energético proveniente de su histórico aliado sudamericano.
“Cuba está a punto de caer. Cuba es una nación que está muy cerca del colapso”, sostuvo Trump, al asegurar que La Habana dependía del petróleo y de los recursos económicos que recibía desde Venezuela, los cuales —según sus palabras— ya no están disponibles. El mandatario enfatizó que la ausencia de ese abastecimiento coloca al país caribeño en una situación crítica.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente dificultad para Cuba, atravesada por una severa escasez de combustible y cortes de energía que impactan en la vida cotidiana. Históricamente, la isla dependió de envíos regulares de crudo venezolano, que constituían una fuente clave para la generación eléctrica y el funcionamiento del transporte, en medio de una crisis económica prolongada.
A la interrupción de los suministros desde Caracas tras la caída de Nicolás Maduro se sumó, según lo informado, la suspensión de un envío petrolero desde México. Petróleos Mexicanos canceló un cargamento programado para este mes, lo que agregó presión sobre el sistema energético cubano. El gobierno mexicano calificó la decisión como “soberana”, en un escenario regional marcado por tensiones políticas y energéticas.
La situación se inscribe en un marco más amplio de relaciones entre Washington y La Habana. La administración Trump ha incrementado su retórica crítica hacia el gobierno cubano y sus aliados, y ha asociado el futuro de la isla a la pérdida de ingresos y de combustible. En ese sentido, el presidente estadounidense sugirió que Cuba no podrá sostenerse sin el apoyo petrolero que anteriormente recibía desde Venezuela.
Mientras tanto, la isla enfrenta dificultades para garantizar suministros energéticos suficientes, con una reducción general de las importaciones de crudo y derivados tanto desde Venezuela como desde México. Este escenario profundiza las preocupaciones sobre la estabilidad de la economía cubana y sobre el impacto de la crisis energética en la vida diaria de la población, en un contexto de alta incertidumbre regional.