
CAPUTO DESCARTÓ UNA “INVASIÓN” DE AUTOS CHINOS HÍBRIDOS TRAS EL INGRESO DE 7.000 VEHÍCULOS
El ministro de Economía relativizó el impacto del arribo de unidades desde China y defendió la apertura comercial en el mercado automotor argentino.
El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó este lunes que el ingreso de vehículos híbridos provenientes de China implique una “invasión” al mercado automotor argentino, luego del arribo de un cargamento de 7.000 unidades al país. El funcionario aseguró que se trata de un volumen reducido en relación con el total de patentamientos registrados en el último año.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Caputo explicó que la cantidad de autos ingresados representa el 8,5% de los patentamientos totales del año pasado. Además, precisó que solo el 4% de los vehículos patentados corresponde a unidades de fabricación china, con el objetivo de dimensionar el alcance real de la operación.
El ministro recordó que ya se había pronunciado sobre este tema semanas atrás, cuando respondió a cuestionamientos del diputado Miguel Pichetto, quien había advertido sobre una posible llegada masiva de autos importados. En ese contexto, Caputo sostuvo que Argentina no produce autos destinados al mercado interno y señaló que la industria local se concentra principalmente en la fabricación de camionetas.
Según detalló, cerca del 70% de esas camionetas producidas en el país se destinan a la exportación, lo que, a su entender, limita el impacto que podría tener el ingreso de vehículos importados sobre la producción nacional orientada al consumo interno.
El debate volvió a intensificarse tras el desembarco de la automotriz china BYD, uno de los principales fabricantes de vehículos eléctricos a nivel mundial. La marca comenzó a posicionarse en el mercado argentino con el modelo Dolphin Mini, presentado como una opción urbana y compacta dentro del segmento de autos híbridos y eléctricos.
Desde el Gobierno nacional sostienen que la apertura a la importación forma parte de una estrategia orientada a ampliar la oferta disponible y promover una mayor competencia en el sector automotor. En ese marco, destacan que el ingreso de nuevas marcas y modelos permitiría diversificar el mercado y ofrecer alternativas a los consumidores.
Sin embargo, sectores vinculados a la industria automotriz expresaron preocupación por el posible impacto de estas medidas en la producción local. Las advertencias se centran en los efectos que una mayor apertura podría tener sobre el empleo y la actividad industrial, especialmente en un contexto de cambios en las reglas de comercio exterior.
Caputo, en tanto, reiteró que el volumen de vehículos ingresados no altera de manera significativa el mercado y defendió la política de apertura comercial impulsada por el Gobierno. Según su planteo, el ingreso de autos importados no desplaza producción nacional destinada al mercado interno, dado el perfil exportador de la industria automotriz argentina.