
TRAS LA SALIDA DE MARCOS LAVAGNA, SIGUE LA POLÉMICA POR LAS MEDICIONES DEL INDEC
Analistas proyectan que la inflación de enero se ubicará entre 2,4% y 2,6%. El dato se conocerá con el actual sistema de medición, basado en un cuestionario de 2004, luego de que el Gobierno suspendiera la aplicación de la nueva metodología.
En medio de cuestionamientos por la metodología de cálculo del Instituto Nacional de Estadística y Censos, distintos analistas estiman que la inflación de enero se ubicará entre el 2,4% y el 2,6%. El dato oficial se dará a conocer el próximo martes y será elaborado con el esquema vigente, luego de que el Gobierno decidiera suspender la aplicación del nuevo sistema de medición tras la salida de Marcos Lavagna.
La polémica se reavivó al quedar en evidencia que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) continúa calculándose sobre la base de la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares 2004/05, un cuestionario con más de dos décadas de antigüedad. La actualización metodológica estaba prevista, pero fue postergada, y especialistas advierten que el desarrollo de un nuevo índice podría demandar entre tres y cuatro años.
Según estimaciones técnicas, las diferencias entre el índice actual y el que se iba a implementar no eran drásticas, pero sí relevantes para el análisis económico. El economista Mateo Borenstein, de la consultora Empiria, señaló que mientras la inflación de 2025 fue del 31,5% con la metodología vigente, con el nuevo esquema habría alcanzado el 32,4%. El sistema descartado otorgaba mayor peso a los servicios dentro de la canasta, lo que implicaba un mayor impacto de aumentos en tarifas como agua, gas y electricidad.
Este punto resulta particularmente sensible para provincias como Catamarca, donde el costo de los servicios y de los alimentos tiene una incidencia directa sobre el poder adquisitivo. A este escenario se suma la presión de los precios de los alimentos, con una suba estimada de entre el 10% y el 15% en la carne, además de incrementos ya registrados en frutas y verduras.
La controversia se amplifica al comparar la situación argentina con la de otros países de la región. Mientras la Argentina mantiene como base estadística un relevamiento de 2004, países como Brasil y Paraguay utilizan estructuras de 2017; Colombia y México, de 2018; Uruguay, de 2022; y Chile, de 2023. De este modo, el país cuenta con el sistema de ponderadores más desactualizado de la región para medir la inflación.
Un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia advierte que incluso una actualización basada en 2017 dejaría a la Argentina rezagada frente a sus pares, cuyo promedio de año base se ubica en 2019. Esta situación, señala el documento, dificulta la comparación internacional de precios en un contexto en el que la inflación argentina acumula en pocos meses lo que otras economías regionales registran en un año completo.